Por Jorge Gil Ángel |
Bogotá (EFE).- El ultraderechista Abelardo de la Espriella asume este 7 de agosto la Presidencia de Colombia con desafíos como gobernar sin tener mayorías legislativas, recuperar la seguridad, mejorar el sistema de salud, preservar la institucionalidad y mantener los avances sociales de su antecesor.
El nuevo mandatario viene con una agenda diametralmente opuesta a la del presidente saliente, el izquierdista Gustavo Petro, que deberá impulsar en un país polarizado tras la segunda vuelta de las elecciones del pasado 21 de junio.
En esa votación, De la Espriella obtuvo 12,9 millones de votos (49,66 %) frente a los cerca de 12,7 millones (48,70 %) del izquierdista Iván Cepeda, del Pacto Histórico, el partido de Petro, que se basa en el resultado ajustado para no reconocer al presidente electo.
Fotografía de archivo del senador Iván Cepeda, en una rueda de prensa tras peder en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en Bogotá (Colombia). EFE/ Carlos Ortega













