Análisis Exclusivo suscriptores En una inédita posesión en Cali, comienza el nuevo gobierno con desafíos en seguridad, salud y economía. Gobernar para todos, la gran promesa. Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, presidente y vicepresidente electo de Colombia. Foto: EFESUBEDITOR DE POLÍTICA06.08.2026 19:30 Actualizado: 06.08.2026 19:30
Comienza una nueva era en Colombia. El país le dice adiós al gobierno de Gustavo Petro y le da la bienvenida al de Abelardo De La Espriella, quien desde las 3 de la tarde de este viernes 7 de agosto se convierte en el presidente número 61 en la historia de la República. De La Espriella llega a la presidencia con la mayor votación alcanzada por un candidato en una elección presidencial: más de 12’960.000 colombianos apoyaron su proyecto y el cambio de 180 grados en el curso que tomó el país en los últimos cuatro años. El candidato del continuismo, el senador Iván Cepeda, logró a su vez 12’780.000 votos: el 21 de junio fue la jornada presidencial con mayor participación en la historia del país y también se dio la diferencia porcentual más baja de las últimas décadas. Gabinete de ministros Foto:X: @ABDELAESPRIELLAPor eso, el presidente De la Espriella asume la primera magistratura de la Nación con el reto y la promesa de gobernar para todos los colombianos y de empezar a superar la página de polarización política que Gustavo Petro utilizó como estrategia de gobierno desde el 2022. El abogado litigante que hace un año decidió jugar como outsider en las presidenciales y que logró posicionarse ante los colombianos como la opción para frenar un segundo tiempo del petrismo en el poder asume el timón del país con un discurso basado en la recuperación de la seguridad, la eficiencia y la transparencia en el gasto público, y el regreso de la tecnocracia, duramente golpeada en la vigencia del llamado ‘gobierno del cambio’. Por su lado, Petro –quien sigue sin reconocer el triunfo del nuevo presidente de Colombia– pasa desde hoy a ser el jefe de una oposición radical. Sin ninguna prueba y en contravía de los informes de todas las misiones de observación nacionales y extranjeras que acompañaron el proceso electoral, sigue hablando de un supuesto fraude y tratando de sembrar dudas sobre el mismo sistema electoral que le permitió al mismo Petro elegirse en las últimas tres décadas como congresista, alcalde de Bogotá y, finalmente, primer mandatario. “Enmarcar la transición en el eje izquierda-derecha es una forma que muchos analistas y observadores de la política tenemos para describir o catalogar los acontecimientos. Pero cuando hablamos de expectativas, es decir, de lo que la gente espera de este nuevo gobierno, creo que no es el marco adecuado. Lo que la gente espera de este gobierno son soluciones a los problemas muy graves, muy profundos, que deja la administración que acaba de terminar. Soluciones en los frentes de salud, de seguridad, de justicia, energético, etc. Asimismo, una lucha frontal contra la corrupción. La expectativa de la ciudadanía está enfocada en las soluciones a sus problemas más que en cuestiones ideológicas”, dice el analista Thierry Ways, columnista de este diario.Abelardo de la Espriella Foto:MAURICIO MORENOLo que los colombianos están viendo, incluso desde antes de la posesión presidencial, es un cambio en el estilo de gobernar. Uno de los hechos más simbólicos de Abelardo De La Espriella fue cuando, después de recibir la credencial como mandatario electo en Corferias, en Bogotá, se desplazó hasta el Palacio de Justicia, donde sostuvo un encuentro informal con cabezas de las altas cortes. No fue un hecho menor que el mandatario electo lo hiciera luego de cuatro años en los que Petro atacó la institucionalidad cuando, en medio de su independencia, las otras ramas tomaban decisiones adversas a los intereses de la Casa de Nariño o sus aliados políticos. El relacionamiento con las regiones tendrá un nuevo rumbo en Colombia. Arrancó con los empalmes regionales, en los que el presidente electo se reunió con gobernadores y alcaldes de municipios de todas las categorías y prometió destrabar muchas de las obras que el gobierno Petro se negó a financiar a pesar de compromisos de Estado o incluso intentó bloquear por razones ideológicas y cálculos políticos. Y no es solo recuperar el tono de cooperación con las regiones, sino gobernar desde ellas. Barranquilla será su principal sede alterna, y también lo hará desde Medellín y Cali. La capital del Valle será, de hecho, la inédita sede de la posesión del presidente de la República. Así, el nuevo mandatario cumple su compromiso de jurar en el suroccidente de Colombia (una de las regiones más golpeadas por los efectos de la ‘paz total’ del gobierno Petro), pero también le hace una señal de gobernar para todos en una ciudad donde la izquierda ha tenido uno de sus principales enclaves políticos. Abelardo De La Espriella lideró un retiro espiritual con sus ministros y funcionarios designados. Foto:Redes sociales.“En el suroccidente, la gran apuesta será recuperar la seguridad, pero también desarrollar un trabajo social con comunidades que históricamente han sido esquivas en materia electoral, pero que el Tigre quiere traer a la manada mediante obras y acciones contundentes”, dice Carlos Suárez, estratega de la campaña y uno de los hombres más cercanos al primer mandatario. El excongresista y exconstituyente Humberto de la Calle pinta así las expectativas sobre la era que hoy empieza para Colombia: “Es indudable que el nuevo gobierno despierta esperanzas en muchos colombianos, en especial en los campos de la seguridad y la ortodoxia económica. Hay expectativa sobre el manejo que le vaya a dar a temas relacionados con la protección de los derechos, la tolerancia y el pluralismo (...) Lo razonable es un gobierno que cumpla sus promesas en un marco de respeto a quienes piensan distinto, reflexión sólida pero sosegada y preservación a fondo del estado de derecho”, aseguró De La Calle. Precisamente, De La Espriella ha insistido en el respeto a la oposición liderada por Iván Cepeda y por Gustavo Petro.“Mi compromiso con la libertad democrática incluye a quienes piensan distinto a mí. Por eso, el senador electo Iván Cepeda contará con todas las garantías para ejercer la oposición”, aseveró en uno de sus discursos. Eso sí, ha dejado claro que debe ser por las vías legales y democráticas: “Ni se le ocurra estimular la violencia; absténgase de sembrar el terror (...). No voy a tolerar ninguna conducta orientada a promover la violencia, el miedo y el desconocimiento de las instituciones. La voluntad popular no se va a reemplazar ni se va a cambiar por actos violentos”. A diferencia de lo que ocurrió en los últimos tres años del gobierno Petro, con Abelardo De La Espriella regresan al Gobierno del país la tecnocracia y la probada experiencia en el manejo de los desafíos nacionales. En materia de seguridad, el presidente decidió traer del retiro a varios generales ‘descabezados’ por la administración de Petro en medio de sus múltiples purgas en la Fuerza Pública. Con ellos, la Fuerza Pública y la inteligencia del Estado recuperan experiencia y visión de las que el saliente gobierno decidió prescindir, muchas veces por razones ideológicas. Abelardo de la Espriella Foto:MAURICIO MORENOMedidas de choque para prevenir un apagón energético en medio del Niño más intenso en medio siglo y para empezar a recuperar un sistema de salud que queda en estado crítico tras los manejos de los últimos cuatro años son desafíos urgentes. “El cambio será para bien en todos los sentidos. Es la diferencia entre un gobierno serio y otro ligero e irresponsable que nos deja una situación fiscal calamitosa. Las cifras que ha dado el ministro de Hacienda, de que el déficit estará cercano al 8 por ciento del PIB, el más alto en la historia colombiana, ese solo dato por sí mismo es una muestra de la irresponsabilidad con la que el gobierno Petro ha manejado las cosas. Ese tipo de asuntos son los que van a empezar a corregirse gradualmente, porque es tal el desajuste que esto no puede hacerse de la noche a la mañana. Creo que van a dar los primeros pasos desde hoy mismo”, anticipa, por su parte, el exministro Juan Camilo Restrepo. Arranca, entonces, una nueva era en la política nacional con Abelardo De La Espriella guiando los destinos de la Nación. MATEO GARCÍA Subeditor de Política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












