Por Jaime Ortega Carrascal |

Bogotá (EFE).- El abogado Abelardo de la Espriella asumirá el próximo 7 de agosto como presidente de Colombia para el periodo 2026-2030 en una inédita ceremonia que tendrá lugar en Cali, la principal ciudad del suroeste del país, con la presencia de una parte del Congreso y de invitados extranjeros, entre ellos el rey Felipe VI de España.

El traslado del acto de investidura de Bogotá a Cali ha estado marcado por controversias, no solo por el cambio de lugar sino por el mensaje que De la Espriella ha querido enviar con esta decisión, de que, como suele decir, llegó «para cambiar la política para siempre».

Cali, capital de Valle del Cauca, fue la opción escogida por el presidente electo después de que su idea de hacerlo en una guarnición militar en Popayán, capital del vecino Cauca, fuera descartada. La posesión en la instalación militar tenía como objetivo homenajear a «los verdaderos héroes de la patria» en una zona marcada por el conflicto armado y fue rechazada por el riesgo de una erupción del cercano volcán Puracé, actualmente en alerta naranja.

«Por primera vez en nuestra historia republicana, un presidente de la República tomará posesión de su cargo fuera de Bogotá, ese hecho histórico ocurrirá en Santiago de Cali y representa el primer paso de una política de descentralización que llevará al Estado a las regiones», dijo De la Espriella el domingo en un mensaje en sus redes sociales.