En 2024, los icónicos zapatos rojos que Judy Garland llevó en El mago de Oz (1939) salieron a subasta. Los tacones de rubí, que se volvieron un símbolo en Hollywood gracias a su relación con el personaje de Dorothy en el musical, alcanzaron una cifra astronómica: 28 millones de dólares pagó un anónimo por teléfono a través de la casa Heritage, con sede en Dallas (Texas).

Hay varios pares de zapatos iguales que Garland utilizó durante el rodaje del filme, aunque se desconoce la cantidad exacta. Estos que se vendieron hace un par de años, en concreto, tienen su propia historia de película detrás, pues fueron robados en el año 2005 del museo de Grand Rapids, la localidad de Minnesota en la que había nacido la actriz protagonista.

Ocurrió de madrugada, entre el 27 y el 28 de agosto de ese año. Alguien consiguió entrar en el museo, rompió la vitrina donde se exhibían los zapatos de rubí y desapareció con ellos en cuestión de minutos. Cuando los empleados llegaron a la mañana siguiente solo encontraron cristales rotos y una pequeña lentejuela roja. Era la principal evidencia del que se convertiría en uno de los robos más sonados relacionados con la industria de Hollywood.

El FBI entró al trapo y consiguió resolverlo