Una etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX, de unos 12 metros de longitud y cinco toneladas de peso, se ha estrellado contra la Luna a aproximadamente 8.700 kilómetros por hora. Y había una sonda mirando. Danuri, la primera misión lunar de Corea del Sur, fotografió la zona poco antes del choque y volvió a pasar sobre ella después para comprobar qué había cambiado.El impacto se produjo el 5 de agosto a las 08:34 horas (hora peninsular española) y ha sido confirmado por la NASA. La etapa pertenecía al Falcon 9 utilizado en 2025 para lanzar, entre otras cargas, el módulo lunar Blue Ghost 1 de Firefly Aerospace, dentro del programa Commercial Lunar Payload Services (CLPS) de la agencia espacial estadounidense.No estaba previsto originalmente que esta pieza del cohete terminase chocando contra nuestro satélite. Según ha explicado la NASA, una combinación de actividad solar y fuerzas gravitacionales fue modificando su trayectoria hasta conducirla hacia la superficie lunar.La agencia estadounidense ha subrayado que el episodio no supuso ningún peligro para la Tierra ni para las misiones que actualmente operan alrededor o sobre la Luna.Danuri sabía que el impacto podía producirse y preparó sus cámarasLas imágenes no son fruto únicamente de la casualidad. El Instituto de Investigación Aeroespacial de Corea (KARI) había recibido meses antes información que apuntaba a que la etapa superior del Falcon 9 podía terminar impactando contra la Luna.Lo primero fue comprobar si suponía algún riesgo para Danuri. Una vez descartado, los responsables de la misión descubrieron además que la trayectoria orbital de la sonda la llevaría precisamente sobre esa región en torno al momento previsto para el choque.“Al comprobar que sería posible fotografiar la superficie lunar antes y después del impacto, planificamos la toma de las imágenes”, explica Moon-Jin Jeon, investigador de KARI vinculado a las operaciones de Danuri, en un vídeo difundido por la agencia espacial surcoreana.