El experimento de saltar al formato en línea y a distancia en el examen de ingreso ha implicado un alto costo económico y de prestigio para la UNAM. La universidad quiere dar razón del fraude masivo en la prueba de mayo y junio, en la que se detectaron irregularidades y resultados atípicos. El escándalo ha llevado a la institución a separarse este miércoles de la empresa mexicana Territorium Life, responsable de desarrollar la plataforma utilizada para las pruebas de ingreso a licenciatura y bachillerato. La presión por esclarecer el fiasco pone en la mira a la compañia contratada por un acuerdo millonario, y obliga a voltear a ver a los exámenes que se hicieron antes bajo ese modelo. La decisión de la universidad llega tras semanas de interrogantes sobre la seguridad del sistema, luego de que la comisión de 16 expertos reconociera un aumento anómalo en los puntajes más altos. La pregunta es si existió una filtración de respuestas o si las trampas ocurrieron bajo la supervisión de la plataforma que utiliza inteligencia artificial para la vigilancia. En el contrato y su anexo técnico, la UNAM estableció diversas medidas, restricciones tecnológicas y procesos de supervisión para “asegurar que la plataforma cumpla con los más altos estándares de calidad, eficiencia, seguridad, puntualidad, funcionalidad y confidencialidad”.La relación entre la UNAM y Territorium comenzó en 2025, cuando se utilizó la plataforma para las pruebas del ingreso al bachillerato universitario. Un año después el convenio se amplió para los exámenes de licenciatura escolarizada y del sistema abierto y a distancia. El contrato del 23 de marzo de 2026 fue firmado con el argumento de que Territorium era la única empresa del país con experiencia comprobada para aplicar más de 30.000 exámenes. El convenio contemplaba un mínimo de 154.000 y un máximo de 385.000 aspirantes. La UNAM ha pagado 69 millones 189.760 pesos por los servicios prestados: 41,9 millones correspondientes a 158.558 aspirantes de licenciatura y otros 27,2 millones por 103.221 candidatos a las nueves preparatorias y cinco Colegios de Ciencias y Humanidades.El experimento para digitalizar el proceso con el objetivo de ahorrar recursos humanos y económicos empezó con la admisión al bachillerato. A diferencia de la licenciatura, esos resultados no son públicos ya que corresponden a la Secretaría de Educación Pública como parte del sistema para asignar lugares a preparatorias en la zona metropolitana de Ciudad de México. En esa ocasión nueve aspirantes obtuvieron el puntaje perfecto de 128 preguntas, cuando el año anterior, aun en el formato presencial, el resultado más alto fue de 125 aciertos, que lograron solo tres alumnos. Además, la universidad presumió que el promedio general mejoró un 10%, el incremento más alto en la última década. La universidad no se ha pronunciado sobre esa prueba.Algunos filtros que aplicó la compañía durante el examen era validar la identidad comprobando que el rostro del examinado es el mismo que el de una identificación oficial. Los aspirantes debían instalar un software que cierra las computadoras durante los exámenes y que solo permite avanzar y retroceder, impide el acceso a otros programas como los de mensajería y no es posible usar las funciones de copiado, pegado, ni captura de pantalla. A ello se sumaba la vigilancia a distancia de una persona por cada 150 postulantes.En las redes sociales circulaban ofertas de personas que ofrecían pasar el examen en lugar del aspirante. Entre ellos Lapasocon10, un perfil de Tiktok, vendía “resolución en tiempo real” de exámenes de admisión de la UNAM y otras universidades públicas. En sus diferentes vídeos, explicaba que podía vulnerar los sistemas y acceder como otra persona. Es imposible saber si esto es real o una estafa, aunque en grupos de Facebook circularon supuestos testimonios de técnicas similares con buenos resultados.Cuando se destapó el escándalo la empresa aseguró que su sistema funcionó de manera correcta con los requerimientos técnicos solicitados. El problema, asegura Territorium, no fue la plataforma y sostiene que las irregularidades o trampas no provienen necesariamente de una falla técnica o vulnerabilidad en su software. La UNAM publicó todas las notas el pasado 17 de julio sin advertir del aumento atípico en los puntajes o considerar un fraude. La propia comisión admitió que las acusaciones vinieron de las redes sociales. Las trampas que sí han sido confirmadas en el examen fallido a la licenciatura han llevado a cancelar el contrato e impulsar una investigación que la universidad iniciará con tres procesos. El abogado general de la institución, Hugo Concha Cantú, anunció este jueves que Territorium accedió a someterse a una auditoría tecnológica con una firma especializada para revisar a detalle el funcionamiento de la plataforma y de su sistema de supervisión. Además, el rector, Leonardo Lomelí Vanegas, solicitó la intervención de la Auditoría Superior de la Federación para verificar la legalidad del proceso de contratación y determinar posibles responsabilidades. En paralelo, la Contraloría de la universidad llevará a cabo otra auditoría, esta interna, sobre la adjudicación y ejecución del contrato. “No tenemos ningún interés en proteger a la empresa, pero tampoco ningún interés en acusar sin evidencia”, dijo Concha. “Justamente por eso hemos llegado a la decisión de realizar auditorías con especialistas”, explicó.Mientras avanzan las investigaciones, la UNAM aplicará el “examen de control” entre el 12 y el 19 de agosto en cuatro ciudades del país para verificar los resultados de 58.000 de los 158.000 aspirantes. La universidad asumirá el costo total de la prueba, que se financiará con ingresos extraordinarios para no afectar al presupuesto de otras áreas académicas. Esta segunda prueba, ahora presencial, será decisiva para medir el alcance del problema del primer intento. Será necesario, además, revisar con lupa las pruebas de acceso a bachillerato de este año, que también se aplicaron con Territorium Life y cuyos resultados están próximos a publicarse.
El fin del experimento digital: así se rompió el acuerdo entre la UNAM y Territorium Life
La universidad canceló de forma anticipada un contrato de más de 69 millones de pesos con la empresa encargada de aplicar las pruebas de admisión y abre auditorías para esclarecer el fraude que disparó los puntajes de ingreso













