Ventajas de agosto: disminuye considerablemente la información política, lo que quiere decir que la crispación nacional también disminuye; las cadenas y canales de pago aprovechan para difundir de nuevo series que, probablemente, ya se tenía medio olvidadas, como es el caso de la incansable detective Vera, por ejemplo, que emiten de nuevo varias plataformas o Los asesinatos de Midsomer. Claro que no todo son redifusiones, también hay estrenos. HBO Max lo hace con Tráfico aéreo, una serie británica creada por Adam Randall y en la que Katherine Kelly, una especie de madre coraje del siglo XXI, con permiso de Bertolt Brecht y Margarete Steffin, y protagonista absoluta de la trama, es una curtida azafata que se ve obligada a trabajar para unos narcotraficantes para salvar la vida de su amenazado y encarcelado hijo en una prisión búlgara por un crimen que nunca reconoció haber cometido, y si la madre brechtiana saca partido del dolor humano, la madre randalliana lo fomenta, pero el dolor y los hijos siempre están presentes.Y esa es otra de las ventajas de las series: que se van conociendo prisiones de diversos países, en el caso, naturalmente, de que la prisión búlgara de Tráfico aéreo esté en Bulgaria y no en las afueras de Londres. La serie británica deja constancia de un problema social relevante como es el tráfico y consumo de drogas, y lo hace sin excesivo dramatismo, sin recrearse en lo sórdido, la nueva serie francesa, GIGN. Unidad de élite (Netflix), por su parte, plantea otro de los grandes problemas sociales: el terrorismo, con un protagonista, Tomer Sisley, conocido por los adictos a las series como Balthazar, un médico forense que resolvía problemas policiales y que ahora se ha reconvertido en comandante de fuerzas especiales de la gendarmería francesa con la facilidad que ofrecen la cultura y la industria audiovisuales.Claro que protagonizar series con una estimable aceptación popular no siempre resulta positivo para la carrera del actor. El éxito puede desembocar en una continuidad profesional compleja, próxima a un final prematuro. Jim Parson, el inolvidable Sheldon Cooper de Big Bang Theory podría ser un caso ejemplar, como también lo serían los protagonistas de nuestra Curro Jiménez. En fin, menos crispación política para desgracia de los informativos de las televisiones generalistas o de los enciclopedistas tertulianos y dicha para los espectadores, con una oferta de ficción que, como el rayo, no cesa.
Azafatas, drogas, unidades especiales y terrorismo
Los estrenos de varias series, como ‘Tráfico aéreo’ de HBO Max y ‘GIGN. Unidad de élite’ de Netflix, se aseguran de que el verano seriéfilo no sea solo un asunto de reposiciones












