La emisi�n de certificados de dep�sito en S�dney permitir� a los inversores australianos en mineras comprar y vender sus acciones con un formato local.Todo expatriado sabe que cambiar de pa�s implica un engorroso papeleo. Las empresas se enfrentan a los mismos quebraderos de cabeza, pero multiplicados. Afortunadamente, existe un atajo para ellas: Glencore marca el camino.La minera, que cotiza en la Bolsa de Londres, anunci� el mi�rcoles que emitir� certificados de dep�sito en S�dney antes de octubre. Esto no implica captar capital, pero permitir� a los inversores australianos en mineras comprar y vender sus acciones con un formato local, sin que el grupo con sede en Suiza tenga que adaptarse a las normas y la gobernanza locales, un inconveniente de las cotizaciones duales completas.Las mineras son expertas en transacciones transfronterizas, tanto a nivel operativo como financiero. En el pasado, las cotizaciones duales eran un sello del sector. BHP mantuvo una doble cotizaci�n completa durante m�s de dos d�cadas tras su fusi�n en 2001 con la londinense Billiton. Rio Tinto, fruto de una fusi�n anglo-australiana de 1995, a�n la mantiene.Fuera de China, donde las normas locales hacen necesarias diversas estructuras duales, estos toscos formatos se est�n convirtiendo en curiosidades hist�ricas. Newmont y Alcoa ya ofrecen certificados de dep�sito en S�dney, tras las adquisiciones de Newcrest y Alumina en 2023 y 2024, respectivamente. En otra �poca, estas adquisiciones probablemente habr�an dado lugar a cotizaciones duales, en parte para complacer a los pol�ticos locales.Glencore, fundada en 1974, ha sabido aprovechar las oportunidades de inversi�n. Sali� a Bolsa en 2011 a la par en Hong Kong y en Londres para llegar mejor a los inversores asi�ticos, pero cancel� su cotizaci�n en el mercado oriental en 2018 por falta de inter�s. Para entonces, ya hab�a establecido una cotizaci�n secundaria en Johannesburgo, similar en estilo a sus planes para Australia, y el 8% de sus acciones cotizan all�. Apenas el a�o pasado, se plante� un traslado completo a Nueva York.Las empresas m�s antiguas se enfrentan al problema de una base de accionistas r�gida y pol�ticos deseosos de preservar su influencia. La presencia de HSBC en Londres —y su supervisi�n por parte de los reguladores brit�nicos— proviene de la adquisici�n de Midland Bank en 1992. Eso fue �til cuando los inversores se mostraron preocupados por la entrega de su sede en Hong Kong a China en 1997. Pero mantener contentos a ambos bandos no es f�cil. El ej�rcito de peque�os inversores de HSBC en Hong Kong arm� un gran esc�ndalo cuando los reguladores brit�nicos lo obligaron a suspender los dividendos en 2020.Las empresas que reducen sus cotizaciones suelen hablar de simplificaci�n, mientras que las que a�aden nuevos mercados discuten la diversificaci�n de las fuentes de capital —lo que implica la oportunidad de aumentar su valoraci�n—. El fabricante coreano de chips SK Hynix se uni� recientemente al grupo de empresas extranjeras con ADR cotizados en Estados Unidos y recaud� 26.500 millones de d�lares (23.000 millones de euros) en el proceso.Glencore afirm� que su traslado a Australia fue resultado de las consultas de inversores australianos, lo que implica que espera una fuerte demanda. BHP cotiza a cuatro veces su valor contable tangible, mientras que Glencore lo hace a menos de tres, seg�n S&P Capital IQ. Un repunte general de sus acciones compensar�a sin duda las molestias de establecer una nueva cotizaci�n, y si no requiere el engorro de establecer una presencia completa en ese mercado, mucho mejor.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
Glencore toma un atajo inteligente hacia la triple cotizaci�n
Todo expatriado sabe que cambiar de pa�s implica un engorroso papeleo. Las empresas se enfrentan a los mismos quebraderos de cabeza, pero multiplicados. Afortunadamente, existe un...










