El guardia civil que asesinó a su expareja, también agente del instituto armado, en el cuartel de Llanes (Asturias), era adiestrador canino en la Comandancia de Zamora, donde había estado destinado los últimos nueve años. Su entorno, según recoge el periódico La Nueva España, apunta a una obsesión constante por la víctima, con quien tenía tres hijos en común y un historial de episodios de violencia machista.Según informa el citado diario, Dámaso F.S., de 49 años —fallecido este miércoles por los disparos tras asesinar a su exmujer y abrir fuego contra otros agentes en su huida— trabajaba en la unidad de la Guardia Civil especializada en el adiestramiento de perros para la detección de drogas. El agente había llegado a Zamora tras separarse de la víctima, de 50 años, destinada desde hacía años en Llanes.Según los detalles que se conocen de la investigación, el agresor había recibido días antes la resolución de separación del servicio como consecuencia de una condena firme por violencia de género contra su expareja, por lo que no disponía ya de su arma reglamentaria. Los investigadores sostienen que sustrajo la pistola a un compañero antes de acceder al cuartel de Llanes y asesinar a tiros a su expareja.Ya agredió a la víctima antes y llegó a acudir con un armaEl presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), Jesús María Chamorro, ha confirmado este jueves que el guardia civil tenía abiertos "varios procesos penales" en el Juzgado de Llanes, relacionados con antecedentes de violencia de género e incumplimientos de las medidas derivadas de la sentencia de separación.De hecho, según informa La Nueva España, hace seis años el asesino ya se desplazó a Llanes. En aquel momento, otros guardias civiles le localizaron e interceptaron después de que su expareja les alertase. En el maletero, encontraron una pistola. Otras fuentes citadas por el diario asturiano aseguran que hace dos años, el agresor volvió a desplazarse a la localidad y llegó a agredir físicamente a su expareja con un puñetazo a las puertas del propio acuartelamiento de la localidad. La víctima requirió asistencia médica por aquella agresión.Los testimonios recabados por el citado medio recuerdan a la agente asesinada a manos de su expareja como una persona "alegre" y "servicial", y apuntan a que el agresor no quiso aceptar nunca que la mujer hubiera rehecho su vida sentimental tras la separación. "Tuvo juicios con su expareja. Se volvió a casar. La mató por ser feliz y hacer su vida", concluye uno de los testimonios más duros recabados.34 víctimas de violencia de género en 2026La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género ya ha anunciado que investiga este caso como un episodio de violencia machista y, de confirmarse oficialmente como tal, serían 34 mujeres las víctimas mortales de la violencia de género en lo que va de año, 1.375 desde que se estableció el registro en 2003.Las víctimas de la violencia machista y su entorno pueden pedir ayuda en distintos recursos activos todos los días de la semana y las 24 horas del día: el teléfono 016, el correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y el canal del WhatsApp en el número 600 000 016.En una situación de emergencia se puede llamar al 112 o a los teléfonos de emergencias de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y, si no es posible hacer esa llamada, en caso de peligro existe también la opción de activar la aplicación ALERTCOPS, que envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.
Adiestrador canino, con denuncias previas y obsesionado con la víctima: así era el guardia civil que asesinó a su expareja en Llanes
El agresor llevaba nueve años destinado en Zamora pero había acudido en varias ocasiones a Llanes en busca de su expareja: en una de ellas llegó a agredirla con un puñetazo, y en otra hallaron una pistola en su maletero.












