Los pasajeros que estos días aterrizan en Italia desde España se están encontrando con una sorpresa nada más bajar del avión: revisiones de pasaportes y controles de documentación con esperas que superan los 90 minutos en algunos aeropuertos del país transalpino. Es la consecuencia de la suspensión temporal del espacio Schengen de libre circulación en la Unión Europea decretada por el Gobierno de Giorgia Meloni a raíz de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos a Ceuta.Los ciudadanos españoles pueden seguir entrando en Italia. Sin embargo, al aterrizar en el aeropuerto, se encuentran con unos carteles que los dirigen hacia una zona habilitada donde la Policía de Fronteras verifica su documentación. Y es que las terminales italianas han instalado un acceso específico para quienes llegan desde España, además de las dos filas habituales para los procedentes de la Unión Europea y para viajeros extracomunitarios.En este control, los agentes solicitan el DNI o el pasaporte para comprobar la nacionalidad de los viajeros. Los ciudadanos que presentan un DNI español suelen superar el control sin mayores incidencias. Sin embargo, los que llegan desde España, pero poseen otra nacionalidad diferente, tienen que someterse a comprobaciones más exhaustivas y pueden ser trasladados a otra área para ampliar la revisión de su documentación. Sin embargo, la situación no es igual en todas las terminales. En el de Fiumicino, en Roma, los controles se están aplicando de forma selectiva. En algunos vuelos procedentes de España, la tripulación informa a los pasajeros antes del aterrizaje de que tengan preparada su documentación por si las autoridades la solicitan. Una vez desembarcan, agentes de la Policía de Fronteras realizan controles aleatorios a algunos viajeros.Las consecuencias de estos controles ya se han dejado notar en algunos aeropuertos italianos. Uno de los casos más llamativos se ha producido en Venecia, donde los pasajeros procedentes de Madrid, Barcelona y Bilbao tuvieron que esperar hasta 90 minutos para completar los controles.El Gobierno italiano anunció estos controles en puertos y aeropuertos para los viajeros procedentes de España como respuesta a la crisis migratoria registrada en Ceuta tras la llegada masiva de personas desde Marruecos. La medida supone, de forma temporal, la suspensión de la aplicación del espacio Schengen en las conexiones entre ambos países.