La fallecida es una trabajadora humanitaria de 38 años y el presunto asesino un boxeador afgano de 26 años.Un cadáver apareció hace unos días dentro de una maleta en un edificio abandonado del centro de Atenas, la capital griega. Se trataba de los restos mortales de una mujer escocesa. Tras días de pesquisas, la Policía de Grecia detuvo este martes a un hombre afgano como presunto autor de la muerte.La fallecida es Elisabeth-Jane Ross, una trabajadora humanitaria de 38 años. Su cadáver fue hallado el pasado 18 de julio dentro de una maleta abandonada en un edificio en ruinas del barrio ateniense de Kypseli. La escocesa llevaba casi tres semanas en Grecia cuando fue asesinada.Ross había viajado a Grecia para trabajar como voluntaria en un grupo de apoyo a refugiados en Atenas. Según la reconstrucción difundida, llegó a Atenas procedente de Edimburgo el 29 de junio. Antes, según The Guardian, la mujer había pasado por Chipre.Lisa, un "ángel lleno de inocencia y bondad"Durante las primeras semanas en Grecia, Elizabeth se alojó con unos amigos en Keratsini, a las afueras de la capital. El 15 de julio les dijo que iba al barrio de Kypseli para verse con unos conocidos estadounidenses. No se la volvió a ver con vida.Su cuerpo fue descubierto el 18 de julio. Un sin hogar entró en el inmueble abandonado alertado por el fuerte olor procedente de la maleta. El mismo día del hallazgo, una pierna sobresalía del equipaje cuando el hombre intentó abrirlo, según informó CNN Greece.La muerte se habría producido entre cinco y siete días antes del hallazgo, según la estimación inicial del médico forense. Se trataba de una estimación porque el avanzado estado de descomposición de los restos impedía fijar con precisión la fecha y la causa del fallecimiento.Las primeras comprobaciones mediante huellas dactilares y ADN no permitieron identificar el cadáver. Finalmente, se consiguió por la colaboración con Interpol: era Elisabeth-Jane Ross, hija de un conocido abogado británico. Sus amigos, que la conocían como Lisa, la describen como un "ángel lleno de inocencia y bondad"."Acto criminal obvio, probable asfixia"Los investigadores trataban de determinar si la mujer había sido asesinada. Aunque el informe inicial del forense no determinó una causa de muerte, los exámenes más detallados concluyeron que se trataba de un "acto criminal obvio, probable asfixia".La Policía griega pasó a estudiar el teléfono móvil de la mujer. Según los agentes, el dispositivo siguió emitiendo señal tras su desaparición. Por eso, para reconstruir los desplazamientos de Elizabeth, se analizó su geolocalización.En el móvil se encontraron mensajes, enviados a familiares y amigos, que podrían ser falsos, según contaba el Daily Mail. En ellos, Ross decía que necesitaba "tiempo para sí misma" y que quería "estar sola durante un tiempo". Los agentes sospecharon que esos mensajes fueron escritos y enviados por otra persona.Pero fue un vídeo de unos pocos segundos el que arrojó luz definitiva sobre lo ocurrido. Allí se veía a un hombre que transportaba una maleta y varios enseres por una calle de Atenas. También fue captado por las cámaras llegando y saliendo de la casa donde se alojaba Elizabeth con una maleta de gran tamaño.Un joven boxeador afgano, presunto asesinoSe trataba de Sharif Ahmadzai, un boxeador afgano de 26 años. Y efectivamente, fue este hombre quien robó el teléfono móvil de Ross y lo utilizó para suplantar su identidad, respondiendo a mensajes en WhatsApp o Facebook. También usó las tarjetas bancarias de la mujer para retirar dinero (unos 10.000 euros).La detención de Ahmadzai ha sido posible en buena medida por la colaboración de su mujer, la estadounidense Alaina Hall (tienen un hijo). "El testimonio de la esposa ha sido crucial y todo indica que no quiso formar parte del crimen cometido por su marido. Sin ella y sin las imágenes de las cámaras de seguridad no habríamos podido encontrar a este hombre", explicó la Policía griega en un comunicado.Ahmadzai fue arrestado bajo sospecha de homicidio con intención, robo y tenencia de armas (debía comparecer ante un tribunal de Atenas este miércoles). El presidente de la Unión de Oficiales de Policía del Sudeste de Ática, George Kalliakmanis, contó que estaban investigando si el hombre tenía una llave del apartamento en el que Ross se alojaba.La división de homicidios de la Policía asegura que las pruebas demuestran que el afgano había "colocado el cuerpo en el maletín y lo había llevado al aparcamiento abandonado" en Kypseli. Según Kalliakmanis, el hombre ha negado el asesinato, pero ha admitido que movió el cuerpo. "Afirma que la encontró muerta en el baño y entró en pánico, temiendo que se le culpara", dijo a la BBC.¿Se conocían víctima y asesino?Boxeador profesional, nació en Afganistán pero llevaba años residiendo en Grecia, a donde viajó cuando era adolescente después de quedar huérfano, detalla BBC News. Su padre, un comandante del ejército afgano, fue asesinado a tiros y su madre y sus hermanos fueron asesinados en Kabul.En un campo de refugiados de la isla de Lesbos conoció a Hall. Se convirtió al cristianismo y se casaron. Juntos, crearon la organización benéfica Love Every Nation Athens para ayudar a otros refugiados.De hecho, por su trabajo con estas personas, como hacía Ross, la Policía investiga si el hombre afgano y la mujer escocesa se conocían o si era Hall, su esposa, quien era amiga de Lisa. Kalliakmanis dijo que estaban "investigando si él la había conocido anteriormente a través de su participación en el boxeo o una ONG que trabaja con refugiados".¿Podrían haberse cruzado en el pasado? "Sí, es posible", respondió.Alguien ha dejado flores cerca del lugar donde se descubrió el cuerpo de Lisa. Y un mensaje: "Para Elisabeth, que descanses en paz y que tu memoria viva en nuestros corazones. Con profunda simpatía y respeto. No serás olvidada".