0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa policía de Atenas ha detenido por homicidio involuntario y robo a un hombre afgano de 26 años por la muerte de la británica Elisabeth-Jane Ross. El cuerpo de la víctima, de 38 años, fue hallado hace dos semanas en una maleta, abandonada en un edificio de un barrio de la ciudad de Atenas, en Grecia. Los investigadores sospechan que el móvil del crimen fue un robo con el que se habrían retirado miles de euros mediante las tarjetas bancarias de la mujer británica. “El joven de 26 años utilizó [presuntamente] las tarjetas bancarias de la víctima en los días siguientes para retirar dinero”, declaró un portavoz del cuerpo policial.Un coche de la policía en Atenas, Grecia.W.Gepp“Fue captado por las cámaras retirando dinero con las tarjetas de varios cajeros automáticos”, dijo una fuente a The Guardian. “Las tarjetas de crédito pertenecían a la Sra. Ross. Eso fue clave para dar con él”, expresó.Durante los registros realizados en el domicilio del acusado, se hallaron e incautaron una pistola y un cuchillo, motivo por el cual fue detenido por infringir la ley de armas.Fuentes policiales indicaron que el hombre afirmó haber encontrado a Ross ya fallecida, y admitió ante los investigadores que se había llevado su tarjeta bancaria y se había deshecho del cuerpo para borrar sus huellas.El detenido trabajaba como limpiador en el edificio donde se alojaba la víctima”[El sospechoso] y su esposa trabajaban como personal de limpieza en el edificio donde vivía Elisabeth”, dijo un policía a The Times. Supuestamente la mató, le robó la tarjeta bancaria y metió el cuerpo en una maleta. Luego lo transportó al edificio abandonado usando un carrito.Una vez allí, se dio cuenta de que la maleta probablemente contenía sus huellas dactilares, así que trasladó el cuerpo a una caja. También utilizó el teléfono de ella para enviar mensajes a sus amigos y conocidos. El teléfono móvil de Ross se utilizó para enviar mensajes hasta que su identidad se hizo pública el 29 de julio.Su teléfono estuvo activo en Atenas hasta poco antes de que se hiciera pública su desapariciónSu padre, un abogado de Edimburgo, declaró a los agentes que había estado recibiendo mensajes desde el teléfono de su hija hasta el día en que esta fue identificada formalmente, y los investigadores creen que el asesino utilizaba el dispositivo para ocultar sus pasos.Los investigadores señalaron que el teléfono, que no ha sido localizado, estuvo activo en Atenas hasta poco antes de que se hiciera pública la identidad de Ross el miércoles pasado.La ciudadana escocesa viajaba con frecuencia a Grecia para colaborar como voluntaria en ONGs y trabajar con mujeres víctimas de malos tratos en centros de refugiados.Entre los grupos con los que Ross colaboraba como voluntaria se encontraba la organización OneHeart, con sede en Atenas, que presta asistencia médica a refugiados, especialmente a los procedentes de Irán y Afganistán.