La noche del miércoles 29 de julio el Palacio de Marivent reabrió sus puertas tras meses de obras. Como cada verano, Felipe de Borbón y Letizia Ortiz invitaron a representantes políticos, económicos y sociales de Balears a la tradicional recepción organizada por la Casa Real. Una imagen que desde hace décadas marca el comienzo de su agenda institucional de agosto y sirve para escenificar la presencia de la monarquía en las islas. Antes de convertirse en el escenario habitual de las vacaciones de los Borbones, sin embargo, Marivent tenía un destino bien distinto.PublicidadEl palacio fue construido entre 1923 y 1925 por encargo del pintor y coleccionista egipcio Juan de Saridakis. En 1966, tres años después de su muerte, su viuda, Anunciación Marconi Taffani, cedió la finca y los jardines a la Diputación Provincial de Balears, con una condición expresa: que se destinaran a un museo dedicado al artista y que permanecieran siempre abiertos al público. Las instituciones franquistas respetaron la voluntad de los propietarios originales durante unos pocos años, pero en 1973 la Diputación, que entonces presidía el arquitecto y urbanista José Alcover Llompart, acordó ceder el inmueble a los entonces príncipes de España, Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia, para su uso como residencia de verano.La decisión desencadenó un largo conflicto judicial con los herederos de Saridakis, que denunciaron en los tribunales el incumplimiento de las condiciones de la donación. Hasta 1988 no lograron que la Justicia les permitiera recuperar al menos los bienes muebles que les pertenecían. Entre ellos, una valiosa colección de arte que Juan Carlos, Sofía y sus hijos e hijas, nietos y nietas, pudieron disfrutar durante años en privado y en exclusiva. Más de cinco décadas después, Marivent continúa siendo residencia estival de su familia y el museo imaginado por su propietario original no existe.El complejo ha sido ampliado, reformado y acondicionado con cargo al presupuesto público para adaptarse a las necesidades de los reyes. La residencia de Son Vent, incorporada al recinto y utilizada habitualmente por Felipe VI y Letizia Ortiz durante sus estancias en Mallorca, fue remodelada por Patrimonio Nacional en 2004 con una inversión superior al medio millón de euros. Este mismo año, el Govern balear ha gastado otro medio millón en obras de mejora y acondicionamiento planificadas para que fueran terminadas antes del regreso estival de los monarcas.Dos actos en la agenda oficial del reyLa recepción del pasado martes se escenificó como colofón de esos trabajos coincidiendo con el inicio de los días de asueto y descanso familiar del rey en la isla. Según la información sobre su agenda que ofrece la Casa Real, Felipe VI sólo tendrá dos actos institucionales en las próximas semanas: un breve viaje oficial a Colombia el viernes 7 de agosto para asistir a la toma de posesión del nuevo presidente, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, para volver en seguida y, al día siguiente, entregar en Palma los trofeos de la Copa del Rey de vela. El resto de sus vacaciones, él y su familia disfrutarán del idílico complejo de Marivent, adaptado y gestionado con dinero público para su uso exclusivo en una cantidad que sigue siendo una incógnita que ni la Casa Real ni las administraciones implicadas se prestan a despejar.PublicidadLos cerca de 30.000 metros cuadrados de jardines del palacio, con 40 especies vegetales distintas y decorados con esculturas de Joan Miró, sólo se pueden visitar nueve meses y medio al año. En Semana Santa y del 15 de julio al 15 de septiembre están reservados a los reyes y los suyos. Las dependencias interiores del edificio principal —unos 500 metros cuadrados de masía en varios pisos, con ocho habitaciones, amplios salones y una piscina asomada al Mediterráneo— y de sus anexos —además de Son Vent, durante el reinado de Juan Carlos de Borbón se construyeron viviendas para sus hijas Elena y Cristina—, son para su disfrute exclusivo.La estancia de verano de los Borbones en Mallorca suele presentarse como un periodo de descanso privado salpicado de algunos actos oficiales protocolarios. Pero la puesta a punto del escenario en el que se desarrollan esos días de ocio real continúa dependiendo de los presupuestos públicos. Un reciente estudio elaborado por los profesores de la Universidad de Málaga Daniel Carrasco y Daniel S. Toledano para la Red de Estudios de las Monarquías Contemporáneas -un think tank monárquico— sitúa ese gasto muy por encima de la imagen de unas simples vacaciones familiares.PublicidadLos autores reconstruyen el coste efectivo del mantenimiento del palacio de Marivent a partir de las informaciones oficiales del Govern balear. Los últimos datos públicos son de 2021: 973.265 euros presupuestados para la conservación del recinto, de los que se ejecutaron 710.172 euros. El mayor desembolso correspondió al personal adscrito al servicio del monarca en el complejo, con 267.292 euros entre salarios y cotizaciones sociales. A ello se sumaron más de 442.000 euros en gastos corrientes, donde destacan los contratos de limpieza, seguridad y jardinería, además de los suministros básicos, las reparaciones y el mantenimiento de las instalaciones. Incorporando también la amortización de las inversiones realizadas en el inmueble, el informe calcula un coste total de 711.255 euros anuales.El séquitoEsa cifra no incluye buena parte de los servicios que hacen posible cada verano la estancia de la familia real. Los autores advierten de que alrededor de Marivent gravitan otros gastos sufragados por distintas administraciones públicas, desde los dispositivos de seguridad hasta los desplazamientos oficiales, así como numerosos servicios de apoyo que no aparecen reflejados en el presupuesto del palacio, pero que forman parte del coste efectivo. Como, por ejemplo, el de trasladar, alojar y alimentar en Mallorca al personal del séquito de Felipe de Borbón, su esposa, su madre y sus hijas.En los últimos meses, además, el Govern balear ha impulsado una nueva batería de obras de acondicionamiento con la citada inversión cercana al medio millón de euros para modernizar instalaciones, renovar espacios y adaptar distintas dependencias del complejo a las necesidades y deseos del jefe del Estado y de su parentela. Unas actuaciones que se suman a décadas de reformas y ampliaciones financiadas con recursos públicos desde que Marivent dejó de ser el museo público que ideó quien se lo donó al Estado, para, contraviniendo sus deseos, convertirse en residencia de verano de la familia real.La estancia de verano de los Borbones en Mallorca se presenta como un periodo de descanso privado pero sufragado con fondos públicosLa escasa información oficial dificulta reconstruir cuánto cuesta realmente cada veraneo real en Mallorca. Claro que la falta de transparencia ha sido una constante de Zarzuela desde el inicio de la transición, tanto durante el reinado de Juan Carlos de Borbón como durante el de su hijo. La Casa de Felipe VI asegura que su presupuesto no supera los 8,5 millones, lo que semejaría austeridad porque es la misma cantidad, por ejemplo, que manejan anualmente el Patronato Municipal de Deportes de Castelló o el Ayuntamiento de Ortigueira (A Coruña, 5.300 habitantes).En realidad, es una parte muy reducida, apenas el 8%, del gasto total que genera la Monarquía y que asumen en su mayoría otras instituciones del Estado. Los costes que financian Patrimonio Nacional, los ministerios de Interior, Defensa, Exteriores y otros organismos públicos elevan el coste del funcionamiento de la Corona por encima de los 105 millones de euros anuales. De esa cantidad, más de 80 millones se gastan en las nóminas de los más de 2.000 funcionarios, militares y asesores que trabajan al servicio directo del rey.581.000 euros en sueldos de la familia realCon cargo al presupuesto de su Casa, Felipe de Borbón recibe una asignación anual de 290.000 euros; Letizia Ortiz, 160.000 euros; y Sofía de Grecia, 131.000 euros. Público ha preguntado a Zarzuela si alguno de los tres sufraga con cargo a sus retribuciones salariales los gastos derivados de sus vacaciones en Mallorca; si abonan de su bolsillo alguno de sus desplazamientos privados, su manutención diaria, la de sus hijas o las invitaciones a terceros; y si costean de alguna forma el mantenimiento del palacio o las facturas de electricidad, agua, gas y otros suministros durante los periodos que pasan en él. También, si existe algún convenio, contrato o acuerdo, más allá de la cesión que decidió en 1973 la Diputación de Balears, que regule la utilización de la residencia por parte de la familia de Felipe VI. A la hora en la que se terminó de redactar este artículo la Casa del Rey no había respondido a ninguna de esas cuestiones. Este periódico trasladó preguntas similares al Govern de Balears, que preside Margalida Prohens (PP) con el apoyo de Vox, para conocer si la Administración autonómica soporta gastos adicionales derivados de la presencia de la Familia Real durante el verano y si existe algún documento que regule las condiciones de cesión y utilización del complejo de Marivent. Tampoco obtuvo respuesta.PublicidadLa ausencia de explicaciones impide responder con precisión a una pregunta sencilla: cuánto cuesta a los contribuyentes el retiro estival de la familia del jefe del Estado. Los presupuestos públicos permiten identificar algunas piezas del puzle —el mantenimiento del palacio, las obras de mejora, los servicios asociados al complejo—, pero el coste global continúa repartido entre distintas administraciones sin que exista una cifra oficial consolidada. Así, 53 años después de que el palacio de Marivent dejara de ser el museo público imaginado por Juan de Saridakis y su viuda para convertirse en residencia de verano del heredero designado por Francisco Franco como su sucesor en la Jefatura del Estado, el inmueble continúa simbolizando una paradoja difícil de ignorar. Fue cedido para disfrute de toda la ciudadanía pero permanece reservado al ocio agosteño de la Familia Real. Y su conservación, sus reformas y los servicios que hacen posible esa estancia siguen financiándose con los impuestos que paga esa misma ciudadanía que ya no puede acceder a él.
El Estado oculta el coste de las vacaciones de la Familia Real en Marivent
Medio siglo después de que la residencia fuera cedida a Juan Carlos y Sofía contra los deseos de los herederos de su propietario, Zarzuela y el Govern balear esconden el gasto de dinero público que...











