La fibrilación auricular es una arritmia que altera el ritmo cardíaco y puede no dar señales claras en muchas personas
(Imagen Ilustrativa Infobae)El corazón puede alterarse sin dar señales claras, y esa es una de las razones por las que la fibrilación auricular ocupa un lugar central entre las arritmias que más preocupan a la cardiología. Se trata de un ritmo cardíaco irregular y, con frecuencia, acelerado, que puede aparecer con palpitaciones, falta de aire, mareos o cansancio, aunque en muchos casos no produce molestias evidentes. Esa combinación vuelve más difícil reconocerla a tiempo y explica por qué suele detectarse en controles o estudios pedidos por otros motivos.Esa dificultad para identificarla no le quita importancia clínica. Esta condición altera la forma en que el sistema cardiovascular bombea la sangre y aumenta el riesgo de formación de coágulos, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca. Harvard Health destacó que al menos una cuarta parte de las personas con esta arritmia no presenta signos o no advierte que lo que siente se relaciona con este trastorno del ritmo.PUBLICIDADLejos de tratarse de un estado uniforme, la experiencia puede variar mucho entre una persona y otra. Algunas identifican con precisión cuándo empieza un episodio y cuándo termina; otras solo notan una baja en la tolerancia al esfuerzo o una sensación inespecífica de malestar. Esa variabilidad también influye en la vida cotidiana, en el ejercicio y en el seguimiento médico, que suelen adaptarse al tipo de episodio, a los factores de riesgo y a la evolución de cada caso.Se trata de una arritmia, es decir, una alteración del ritmo con el que late el corazón. Según explicó la Mayo Clinic, ocurre cuando las aurículas, que son las cavidades superiores del corazón, reciben señales eléctricas caóticas y laten de forma desorganizada, sin coordinarse con los ventrículos. En un órgano sano, el sistema eléctrico ordena contracciones regulares, con una frecuencia habitual de 60 a 100 latidos por minuto en reposo. En esta condición, ese patrón se rompe y la frecuencia cardíaca puede elevarse hasta 100 a 175 por minuto, coincide la revisión clínica de StatPearls.PUBLICIDADLa fibrilación auricular ocurre cuando las aurículas reciben señales eléctricas caóticas y el corazón puede alcanzar entre 100 y 175 latidos por minuto






