Brasil comunicó la expulsión del embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, y decidió no enviar al embajador brasileño a Buenos Aires mientras continúen los insultos del presidente Javier Milei a su homólogo Luiz Inácio Lula da Silva.Las relaciones diplomáticas entre los dos mayores países de Suramérica se mantendrán a partir de ahora a nivel de encargados de negocios, mientras no cesen los ataques de Milei, según dijo a EFE una fuente del Gobierno brasileño que requirió el anonimato.El embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, fue convocado a consultas la semana pasada como forma de protesta por las ofensas que Milei lanzó contra el líder progresista en territorio brasileño, durante el acto del lanzamiento de la campaña electoral del opositor Flávio Bolsonaro, principal rival de Lula en las elecciones de octubre.Por su parte, el Gobierno de Argentina dijo que Brasil solicitó el regreso a Buenos Aires del embajador argentino en ese país.¿Qué dijo Milei sobre Lula?El dirigente argentino se refirió a Lula como "presidiario" y "ladrón", en un discurso encendido y repleto de ofensas en territorio brasileño, en el que lo acusó también de "despilfarrar" el dinero público de Brasil.También, en el acto, Milei apoyó abiertamente a Flávio Bolsonaro como el único candidato capaz de "parar a la basura socialista" en las urnas.Desde entonces, Milei ha reiterado sus insultos contra Lula en dos entrevistas que concedió a medios locales y en las redes sociales.Milei también aprovechó su intervención para llamar "basura calva" al juez del Tribunal Supremo brasileño Alexandre de Moraes, instructor del juicio por el que el expresidente Jair Bolsonaro fue condenado a veintisiete años de cárcel por golpismo y quien, además, le prohibió visitar a su "amigo" en prisión domiciliaria.Lula, preguntado por las ofensas de Milei, respondió a los periodistas con una evasiva, diciendo: "¿quién es ese tipo?".Medidas institucionalesDe acuerdo con el comunicado emitido por la cancillería argentina, durante la tarde del martes el embajador argentino Guillermo Raimondi fue convocado por el ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Mauro Vieira. "Le comunicó la decisión del Gobierno brasileño de reducir el nivel de la representación diplomática bilateral al nivel de Encargados de Negocios y solicitar su regreso a la República Argentina", dijo la cartera encabezada por el canciller Pablo Quirno.El comunicado afirma que Argentina "toma nota de la decisión adoptada unilateralmente" por Brasil y que "lamenta su decisión de continuar aislándose del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas".La cancillería argentina refirió además diversos "episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados entre dirigentes de ambos países" en el pasado y señaló que siempre eligió no convertir esos intercambios "en un incidente diplomático"."Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional", señaló.Dos visiones contrapuestasEl conflicto diplomático inició cuando Milei asistió hace 10 días en Sao Paulo a la oficialización de la candidatura presidencial del oponente derechista de Lula en las elecciones brasileñas de octubre, el hijo del exmandatario y aliado regional del argentino Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro.En aquella oportunidad acusó sin pruebas al gobierno de Brasil de "interferencia política" contra Buenos Aires, e insultó, sin mencionarlos directamente, a Lula y al juez de la corte suprema Alexandre de Moraes.Luego, Brasil llamó a consultas a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, por "las ofensas proferidas" por el mandatario argentino y convocó al embajador argentino para pedirle explicaciones por las "agresiones".El canciller Quirno había buscado bajar el tono de la disputa enfatizando que, desde la perspectiva argentina, "no existe absolutamente ninguna posibilidad" de que se rompa la relación diplomática.Sin embargo, en los últimos días Milei redobló sus críticas a Lula en diferentes entrevistas.Elecciones en puerta El anuncio de la degradación de la representación brasileña en Buenos Aires marca una nueva escalada en un conflicto marcado por el trasfondo electoral en ambos países.Tras su regreso al poder en 2023, Lula, a sus 80 años, lanzó el domingo su campaña para un cuarto y último mandato.En Argentina, Milei, presidente desde diciembre de 2023, habla cada vez más abiertamente de presentarse a la reelección en las elecciones de octubre de 2027."Lo hago porque soy un defensor de los ideales de la libertad", explicó el ultraliberal argentino el domingo, al justificar sus duras críticas contra los gobiernos de izquierda y centroizquierda en América Latina y otros países, como la España de Pedro Sánchez.ABF
Brasil expulsa embajador argentino tras insultos de Milei contra Lula
Brasil pidió al gobierno de Argentina que retire de su país a su embajador luego de las declaraciones de Milei sobre Lula da Silva






