Juliana Awada eligió el sur argentino para dar forma a un proyecto que combina arquitectura consciente y respeto por la naturaleza. En un terreno rodeado de bosque y lago, trabajó junto a su cuñado para diseñar un espacio que se integra con la naturaleza y refleja su estilo de vida. La elección del lugar no fue casual; desde hace años mantiene un vínculo especial con la Patagonia, donde encontró la inspiración para levantar una vivienda que se adapta al paisaje sin alterar su esencia. La propuesta se convirtió en un desafío creativo que sorprende.

Juliana Awada encontró en la Patagonia argentina el escenario perfecto para dar forma a uno de sus proyectos más personales, una casa sustentable que refleja su vínculo con la naturaleza y su pasión por la arquitectura. La empresaria textil decidió levantar su hogar en Villa La Angostura, un paraje protegido a orillas del lago, donde la preservación del bosque es prioridad. Allí, junto a su cuñado, el arquitecto Alberto Rossi, diseñó una vivienda que respeta cada árbol y se integra de manera natural en el paisaje.

Juliana Awada

Según contó durante una entrevista con la revista AD, su vínculo con el sur del país inició hace más de tres décadas, cuando visitó la región por primera vez con su madre, su hermana y su cuñado. Tenía 22 años y quedó cautivada por la inmensidad del entorno. Desde entonces, supo que ese sería su lugar en el mundo. Años más tarde, convenció a Mauricio Macri, cuando aún eran pareja, de recorrer la zona y juntos encontraron el terreno ideal. Ambos quedaron embelesados con el lugar y consiguieron un terreno donde proyectaron la residencia.