Antes del inicio de la Copa del Mundo de 2026, el optimismo de los argentinos respecto de la selección nacional alcanzaba niveles inéditos. El ciclo conducido por Lionel Scaloni llegaba a Estados Unidos, México y Canadá con el prestigio de haber conquistado la Copa América 2021, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024, además de sostener durante varios años un rendimiento competitivo que transformó a la denominada "Scaloneta" en el equipo más exitoso y estable de la historia reciente del fútbol argentino.
Ese recorrido explica por qué, incluso antes del debut, el 71,5% de los consultados por Giacobbe Opinión Pública creía que Argentina volvería a consagrarse campeona del mundo, un porcentaje muy superior al registrado antes de Qatar 2022, cuando esa expectativa alcanzaba el 52,9%. Tras la derrota en la final frente a España, el estudio mostró que el 57,3% de los argentinos afirmó que, al comenzar el torneo, estaba convencido de que la Selección repetiría el título, mientras que apenas el 6,6% pensaba que llegaría a la final y perdería y porcentajes todavía menores imaginaban una eliminación temprana.
La encuesta nacional elaborada por Giacobbe Opinión Pública entre el 20 y el 24 de julio de 2026, sobre una muestra de 1.200 casos relevados mediante dispositivos móviles y con un margen de error de ±3%, confirma que, lejos de erosionar el prestigio del plantel, el subcampeonato consolidó el vínculo emocional entre la Selección y la sociedad argentina. El informe refleja que la mayoría de los consultados no interpretó la derrota en la final como un fracaso deportivo sino como la continuidad de un proceso extraordinario que mantiene a Argentina entre las principales potencias del fútbol mundial.






