NoticiaDesde temprana edad ha mostrado interés por los insectos. Foto: Redes sociales / Imagen generada por IA.PERIODISTA05.08.2026 13:58 Actualizado: 05.08.2026 13:58

La curiosidad de Jo Nagai por las mariposas cola de golondrina asiáticas dio origen a una investigación que ha despertado interés entre científicos y usuarios de redes sociales. A partir de años de observación y una serie de experimentos, el estudiante japonés de 10 años exploró si los insectos pueden conservar recuerdos adquiridos antes de completar su metamorfosis. LEA TAMBIÉN Jo Nagai estudia en la escuela primaria Ibuki East de Kobe, Japón, y forma parte de la Fundación Filantrópica Son Masayoshi, organización que respalda a jóvenes con habilidades destacadas. Desde temprana edad ha mostrado interés por los insectos, registrando durante años sus observaciones sobre el comportamiento de distintas especies.Dedicó varios años a documentar el comportamiento de las mariposas. Foto:Redes sociales.Una observación cotidiana dio origen a la investigaciónEl proyecto comenzó mientras criaba mariposas cola de golondrina asiáticas en su hogar. Jo observó que los ejemplares criados por él parecían regresar a su mano tras ser liberados, mientras que las mariposas silvestres tendían a alejarse. Esa diferencia lo llevó a preguntarse si los insectos podían conservar recuerdos formados durante su etapa de oruga.Con esa hipótesis como punto de partida, dedicó varios años a documentar el comportamiento de las mariposas y a diseñar experimentos para evaluar si la memoria podía sobrevivir al proceso de metamorfosis. LEA TAMBIÉN Los experimentos sobre la memoria de las mariposasDurante sus pruebas, Jo expuso orugas al aroma de lavanda mientras aplicaba un estímulo vibratorio suave mediante un dispositivo de terapia muscular. Una vez completada la metamorfosis, evaluó a las mariposas adultas en un laberinto tubular con forma de Y para determinar su reacción frente al mismo olor.De acuerdo con los resultados obtenidos por el estudiante, cerca del 70 % de las mariposas adultas evitaron el aroma de lavanda, lo que podría indicar que conservaron recuerdos adquiridos antes de transformarse. De confirmarse, este comportamiento cuestionaría la idea de que el sistema nervioso de los insectos se reconstruye completamente durante la etapa de pupa, eliminando toda memoria previa.Otro aspecto del estudio analizó el comportamiento de generaciones posteriores. Según Jo, las crías e incluso los nietos de las mariposas condicionadas mostraron una mayor tendencia a evitar el aroma de lavanda, pese a no haber recibido el mismo entrenamiento.El estudiante planteó que este fenómeno podría estar relacionado con la herencia epigenética transgeneracional, un mecanismo mediante el cual ciertas experiencias ambientales podrían influir en generaciones posteriores sin modificar la secuencia del ADN. Sin embargo, especialistas señalan que esta hipótesis continúa siendo preliminar y necesita ser comprobada mediante investigaciones independientes.Todavía no ha sido publicado en una revista científica con revisión por pares. Foto:Redes sociales.Recepción en la comunidad científicaLa investigación fue presentada en encuentros científicos, entre ellos el Congreso Internacional de Entomología de Kobe, donde profesionales del área conocieron los resultados. Aunque el trabajo ha generado interés y debate, todavía no ha sido publicado en una revista científica con revisión por pares.Los especialistas consideran que el estudio representa un aporte llamativo para un investigador de tan corta edad, pero coinciden en que la reproducción de los experimentos por otros equipos será necesaria para confirmar la validez de los resultados. LEA TAMBIÉN Una historia que trascendió las redes socialesEl caso de Jo Nagai se volvió viral por combinar la curiosidad de un niño con un proceso de investigación estructurado. Su trabajo, compuesto por 33 páginas, y las presentaciones realizadas ante científicos han sido ampliamente compartidos en plataformas digitales.La difusión también abrió un debate sobre los métodos utilizados durante los experimentos. Mientras algunos usuarios cuestionaron el empleo de estímulos aversivos en las orugas, otros señalaron que las pruebas buscaban provocar respuestas defensivas naturales y no causar daño deliberado a los insectos.Si futuras investigaciones respaldan las conclusiones de Jo Nagai, el estudio podría aportar nuevos elementos para comprender cómo funciona la memoria en los insectos, qué ocurre durante la metamorfosis y cuál podría ser el papel de la epigenética en la transmisión de comportamientos entre generaciones.*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.JOS GUERREROREDACCIÓN ALCANCE DIGITALMás noticias Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.