Noticia Exclusivo suscriptores Un análisis del Observatorio de Dinámicas Metropolitanas y Regionales reveló que solo el 28,2 % de los bebés de cundinamarquesas nació donde residen.Bogotá concentró el 41,3 % de los nacimientos de madres residentes en Cundinamarca durante 2024. Foto: Archivo. EL TIEMPOSUBEDITORA DE BOGOTÁ 05.08.2026 12:42 Actualizado: 05.08.2026 12:43
Bogotá se consolidó durante 2024 como el principal destino para la atención de partos de mujeres residentes en Cundinamarca. Así lo evidencia un análisis del Observatorio de Dinámicas Metropolitanas y Regionales de la Región Metropolitana, elaborado con cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), que muestra cómo la prestación de los servicios de salud supera los límites administrativos y responde, cada vez más, a una lógica regional.El estudio señala que durante el año pasado se registraron 27.060 nacimientos de madres residentes en Cundinamarca, cifra que representa una disminución del 21,7 % frente a 2010. Sin embargo, el aspecto más relevante del informe no es la reducción de los nacimientos, sino el desplazamiento que deben realizar miles de mujeres para acceder a la atención del parto.De acuerdo con el análisis, únicamente el 28,2 % de los bebés nació en el mismo municipio donde residía su madre. En contraste, el 71,8 % llegó al mundo en otra localidad, lo que significa que cerca de siete de cada diez mujeres tuvieron que trasladarse para dar a luz.La mayor parte de esos desplazamientos tuvo como destino Bogotá. En total, 11.190 bebés de madres cundinamarquesas nacieron en hospitales de la capital, equivalente al 41,3 % de todos los nacimientos registrados para este grupo poblacional. En otras palabras, cuatro de cada diez mujeres del departamento fueron atendidas en instituciones de salud bogotanas, confirmando la estrecha dependencia que existe entre la ciudad y los municipios vecinos en materia hospitalaria.En total, 19.419 nacimientos ocurrieron fuera del municipio de residencia de las madres, principalmente en Bogotá y en otros centros hospitalarios de Cundinamarca con mayor capacidad de atención y oferta de servicios especializados.Solo tres de cada diez bebés nacieron en el mismo municipio donde vivían sus madres. Foto:Archivo EL TIEMPOPara Luis Lota, director de la Región Metropolitana, comprender estos flujos permitirá orientar de mejor manera la inversión pública y planificar la infraestructura y los servicios de salud teniendo en cuenta la movilidad real de la población y no únicamente las divisiones político-administrativas.Según explicó, los resultados evidencian la necesidad de fortalecer la articulación entre Bogotá y los principales nodos hospitalarios del departamento, entre ellos Facatativá, Girardot, Zipaquirá, Chía, Fusagasugá y Cáqueza, municipios que concentran buena parte de la atención médica especializada para distintas regiones de Cundinamarca.El comportamiento, sin embargo, no es uniforme. Municipios como Mosquera y Madrid presentan una alta dependencia de hospitales ubicados fuera de su territorio, mientras otros se han consolidado como referentes regionales. Facatativá, por ejemplo, atiende pacientes provenientes del occidente del departamento gracias a su capacidad hospitalaria y a su ubicación estratégica. Girardot también sobresale porque el 94 % de las madres residentes tuvo allí a sus hijos y, además, recibe mujeres de municipios cercanos. Cáqueza, por su parte, cumple un papel similar para el oriente cundinamarqués.En Soacha, uno de los municipios asociados a la Región Metropolitana, el estudio refleja igualmente una fuerte integración con Bogotá. De los 5.977 nacimientos correspondientes a madres residentes en ese municipio, 4.008 fueron atendidos en la capital, aunque cerca de 2.000 ocurrieron en hospitales soachunos.El informe también pone sobre la mesa una realidad poco visible. Durante 2024, cincuenta municipios de Cundinamarca no registraron un solo nacimiento dentro de su territorio. No obstante, las mujeres que viven allí dieron a luz a 3.295 bebés en otros municipios, lo que demuestra que, aunque los partos ocurran fuera de su lugar de residencia, la demanda por servicios de salud, vacunación, controles médicos y atención integral a la primera infancia permanece en esos territorios.Para la Región Metropolitana, los resultados reflejan que la atención en salud funciona bajo una dinámica regional impulsada por las remisiones médicas, la disponibilidad de especialistas, la complejidad de los hospitales y la cercanía entre municipios. En ese contexto, el reto será fortalecer la coordinación entre Bogotá y Cundinamarca para garantizar una red de atención más integrada, capaz de responder a las necesidades de miles de familias que diariamente cruzan las fronteras municipales para acceder a servicios de salud.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.comLea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







