Que La Odisea dirigida por Cristopher Nolan es un éxito no es novedad, lo curioso es que la adaptación de una obra escrita en el siglo VIII antes de Cristo genere tanta pasión. Para esto existen explicaciones evidentes, como las presupuestarias, pero también otras de corte humano y emocional, nacidas de la reflexión ante el trauma de la guerra. Entre ellas, la necesidad de que la lucha inexorable de Odiseo/Ulises contra el destino —extendida a lo largo de 20 años— tenga, al menos, una recompensa Hace casi 2.800 años, un poeta griego imaginó la historia de un hombre que solo quería volver a su casa. Hoy, esa misma epopeya vuelve a convertirse en un fenómeno cultural gracias a una nueva adaptación cinematográfica. Primero los datos básicos de la obra original: La Odisea se compone de 24 cantos atribuido al poeta griego Homero y fue creada en los asentamientos que tenía Grecia en la costa oeste del Asia Menor (actual Turquía asiática) y comienza luego de la guerra de Troya. Además de haber estado diez años fuera luchando, Odiseo tarda otros diez años en regresar a la isla de Ítaca, de la que era rey. En ese tiempo su hijo Telémaco y su esposa Penélope deben soportar en el palacio a todos los hombres que quieren casarse con ella.
Qué tiene “La Odisea” que mueve masas casi 2800 años después de su creación: qué atrae de la película de Cristopher Nolan
La adaptación de Christopher Nolan volvió a colocar el poema atribuido a Homero en el centro de la conversación cultural. El regreso de Odiseo, demuestra que algunos relatos sobreviven porque cada generación encuentra en ellos sus propios conflictos.









