Familiares de peruanos reclutados por Rusia para luchar en la guerra contra Ucrania protestaron este martes frente a la embajada rusa en Lima y reclamaron que devuelvan a sus allegados, especialmente a los heridos, y denunciaron que después de meses siguen sin darles información de sus paraderos.La situación es similar a la que se denunció también desde la Argentina, como ha publicado Clarín recientemente. Este fenómeno empezó tímidamente en 2025, pero los casos explotaron en la Justicia a principios de 2026 y ahora hay un alerta de Interpol al respecto.Norma, una de las representantes del grupo de víctimas en Perú, con un hijo que figura como desparecido, aseguró que al menos 150 están muertos, pero no tienen la confirmación oficial de la Cancillería."No podemos ayudarles porque Rusia es totalmente indiferente, es inhumano, creen que son esclavos y no tienen derechos", dijeron familiares que prefirieron no identificarse frente a la Embajada de Rusia en Lima.

José, uno de los peruanos reclutados, se conectó a la protesta a través de una entrecortada videollamada desde el sanatorio donde se encuentra, ubicado a unas dos horas de Moscú.

"No me han operado, tengo esquirlas el corazón, en la arteria pulmonar, en la cabeza", dijo desde la cama del hospital, donde solo le intervinieron una herida en la mano, después de que un misil impactara junto a él y un compañero también latinoamericano, que perdió una pierna.La hermana, Carolina Fernández, expuso que José viajó a Rusia con un contrato de personal de limpieza y tareas de paramédico y, de hecho, los primeros meses trabajó transportando a rusos heridos en combate, pero poco después le ordenaron cumplir un entrenamiento militar y lo enviaron a primera línea de batalla.