NoticiaLos especialistas recuerdan que no reemplaza tratamientos médicos ni está destinada a curar enfermedades. Foto: Imagen generada por IA.PERIODISTA05.08.2026 10:09 Actualizado: 05.08.2026 10:09

El cuidado de los pies suele quedar relegado dentro de las rutinas de higiene personal, pero mantener esta zona en buen estado también es importante para la salud. En ese contexto, el lavado de pies con sal y la aplicación posterior de aceite de oliva ganó popularidad como un método casero destinado a mejorar la hidratación de la piel y brindar una sensación de descanso. LEA TAMBIÉN Según informó 'TN', esta práctica es especialmente frecuente durante los meses de invierno, cuando las bajas temperaturas favorecen la resequedad de la piel.Aunque muchas personas la incorporan a su rutina de cuidado, los especialistas recuerdan que no reemplaza tratamientos médicos ni está destinada a curar enfermedades.El calor del agua puede contribuir a aliviar la sensación de pies cansados. Foto:iStock.Cómo actúan la sal y el aceite de olivaLa sal gruesa o marina se utiliza en baños de pies con agua tibia porque ayuda a limpiar la piel, eliminar impurezas y suavizar las durezas. Además, el calor del agua puede contribuir a aliviar la sensación de pies cansados y favorecer la relajación.Por su parte, el aceite de oliva es reconocido por sus propiedades humectantes. Gracias a su contenido de antioxidantes y ácidos grasos, ayuda a hidratar la piel seca, mejorar su elasticidad y dejar los pies con una textura más suave tras su aplicación.El procedimiento consiste en llenar un recipiente con agua tibia, agregar dos o tres cucharadas de sal gruesa o marina y sumergir los pies entre 15 y 20 minutos. LEA TAMBIÉN Luego se recomienda secarlos cuidadosamente, especialmente entre los dedos, aplicar unas gotas de aceite de oliva y masajear la planta, los talones y los dedos hasta que el producto sea absorbido.Muchas personas eligen realizar este cuidado por la noche, antes de dormir, con el objetivo de potenciar la sensación de relajación y descanso.Beneficios atribuidos y precaucionesQuienes incorporan este hábito sostienen que puede contribuir a hidratar talones agrietados, suavizar zonas endurecidas, aliviar el cansancio y mejorar el aspecto general de la piel.No obstante, especialistas desaconsejan los baños de pies con sal cuando existen heridas abiertas, infecciones, ampollas importantes o lesiones en la piel, ya que podrían generar molestias o dificultar la cicatrización.También recomiendan que las personas con diabetes, problemas circulatorios o enfermedades que afecten la sensibilidad en los pies consulten previamente con un profesional de la salud antes de incorporar este tipo de cuidados caseros.La frecuencia depende del estado de la piel. En personas con los pies sanos. Foto:iStock.Con qué frecuencia hacerloLa frecuencia depende del estado de la piel. En personas con los pies sanos, realizar este procedimiento una o dos veces por semana suele ser suficiente para mantener la hidratación y reducir las asperezas.Si los talones presentan resequedad intensa o durezas, el tratamiento puede repetirse hasta dos o tres veces por semana durante un período limitado, siempre observando la respuesta de la piel. LEA TAMBIÉN Una vez alcanzada la mejoría, se recomienda retomar una rutina de mantenimiento semanal.*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.JOS GUERREROREDACCIÓN ALCANCE DIGITALMás noticias Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.