En los últimos 10 meses, residentes de múltiples vecindarios de Omaha, Nebraska, han contactado al gobierno municipal y federal después de que las pruebas de Flatwater Free Press y ProPublica mostraron que había suficiente metal tóxico en sus patios como para excavar y reemplazar la tierra de conformidad con las normas de la Agencia de Protección Ambiental.
Sin embargo, las respuestas que han recibido han sido inconsistentes.
En tres de esos casos se hicieron nuevas pruebas y a los propietarios se les prometió una limpieza adicional. A otros se les negó una nueva limpieza o los propietarios les informaron a las organizaciones de noticias que nunca recibieron respuesta.
Una residente dijo que la ciudad analizó su patio, determinó que superaba el nivel de contaminación por plomo establecido por la EPA y le envió una carta indicando que era necesario hacer una limpieza. Meses después, la ciudad cambió su decisión y le informó que no calificaba porque vivía fuera de la zona de limpieza principal. Otra persona dijo que llamó 14 veces antes de que la ciudad le informara que no volverían a hacer pruebas en su propiedad porque no había construido ni demolido nada en su patio desde que la EPA reemplazó la tierra en 2012.







