La sostenibilidad ya no puede verse como un área independiente ni como un requisito para elaborar reportes corporativos. Debe convertirse en la forma en que las empresas toman decisiones estratégicas si quieren mantener su competitividad en un entorno marcado por cambios tecnológicos, regulatorios y climáticos.

Ese fue el principal mensaje del Foro Iberoamericano de Negocios Responsables: Liderazgo en Movimiento, organizado por el Centro para la Acción de la Responsabilidad Social Empresarial en Guatemala (CentraRSE), donde líderes empresariales y especialistas coincidieron en que la sostenibilidad evolucionó de una agenda de cumplimiento hacia un factor que determina la creación de valor y la resiliencia empresarial.

La calidad de las decisiones será la próxima ventaja competitiva

Durante la conferencia magistral Sostenibilidad y Competitividad Empresarial, Enrique Crespo, presidente de la Semana de la Sostenibilidad y director general de CMI Capital, sostuvo que la discusión ya no consiste en decidir si las empresas deben incorporar la sostenibilidad, sino en comprender que esta mejora la calidad de las decisiones con las que se construyen las estrategias de negocio.

Según explicó, durante años las organizaciones compitieron por tener más capital, tecnología o escala. Sin embargo, consideró que la siguiente ventaja competitiva dependerá de la capacidad de tomar mejores decisiones en escenarios cada vez más complejos, al incorporar variables que antes quedaban fuera del análisis, como la visión de largo plazo, la resiliencia, la confianza y el impacto sobre el ecosistema empresarial.