El presidente de la Federación Jordana de Fútbol, el príncipe Ali bin al-Hussein, ha acusado a la administración de Gianni Infantino de “chantaje”, alegando que la FIFA amenazó con retener la ayuda económica destinada a su federación si esta se negaba a respaldar la candidatura del presidente a la reelección.
El príncipe Ali, que se presentó a la presidencia de la FIFA contra Infantino en 2016 y quedó en tercer lugar, enumeró una serie de problemas que acosan al organismo rector del fútbol mundial y aseguró que a los jugadores jordanos aún no se les ha pagado por su participación en la Copa Árabe del año pasado. El príncipe Ali es el presidente de la Federación de Fútbol de Asia Occidental, que incluye a Estados influyentes como Catar y los Emiratos Árabes Unidos, que hasta ahora han respaldado la continuidad de Infantino.
La intervención de Ali se produjo el mismo día que el liderazgo de Infantino sufrió un nuevo revés, con el distanciamiento de dos aliados clave para su fallido plan de privatizar el Mundial. Por un lado, se desveló un correo electrónico dirigió al personal de la organización en el que su número dos, el secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, había calificado la iniciativa como “una serie de acontecimientos tristes y censurables”. Por su parte, el exentrenador del Arsenal, Arsène Wenger, que ahora ocupa el cargo de director de desarrollo global de la FIFA, afirmó que la retirada del proyecto era «absolutamente necesaria e incuestionable».










