Con la llegada del verano, las campañas de sensibilización sobre el uso de cremas solares y los riesgos del cáncer de piel se vuelven casi omnipresentes, pero existe un factor de riesgo que suele pasar inadvertido: la interacción de algunos fármacos con el sol. Algunas sustancias, incluso de consumo habitual, pueden derivar en una urgencia médica tras la exposición solar.

“Muchas veces se nos olvida qué reacción puede tener nuestro cuerpo tras la exposición al sol con sustancias ajenas, como pueden ser los medicamentos o incluso los cosméticos”, afirma Eduardo López Briz, jefe de sección de Farmacia Hospitalaria en el Hospital La Fe de València y socio de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH). Se refiere a la fotosensibilidad que inducen muchos medicamentos y productos químicos.

“Cuando hablamos de fotosensibilidad, en realidad se agrupan lo que se llama fotoalergia y, por otro lado, la fototoxicidad”, diferencia López Briz. “La primera tiene que ver con reacciones en las que participa nuestro sistema inmune y que son diferentes para cada persona, como una alergia a un producto concreto que a otra persona le puede ir bien. En la fototoxicidad, sin embargo, no hay participación del sistema inmune y la reacción suele ser bastante más universal”, explica.