Cada verano reaparecen consejos, productos y tendencias que prometen cuidar la piel durante la exposición al sol. Sin embargo, según informó El Diario Vasco, el doctor Jorge Soto, dermatólogo de Policlínica Gipuzkoa, afirmó que la mejor estrategia para prevenir los daños causados por la radiación solar continúa lejos de las modas. Ninguna crema, cápsula o gominola reemplaza la protección que ofrecen la ropa, los sombreros y la sombra.El especialista también puso el foco en un problema que, según explicó a El Diario Vasco, puede pasar desapercibido: la tanorexia, un trastorno que se caracteriza por la necesidad constante de broncearse y permanecer al sol a pesar de conocer los riesgos para la salud.Soto explicó que "la exposición solar libera sustancias como la betaendorfina y la dopamina, que generan una sensación de bienestar y en determinadas personas, con predisposición genética o determinados trastornos psicoconductuales, esto puede derivar en una auténtica adicción".El peligro de las modas virales y el uso correcto del protector solarEl dermatólogo también se refirió a algunas tendencias que circulan en redes sociales, como las llamadas "gominolas para ponerse moreno". Según informó El Diario Vasco, estos productos no representan un riesgo tóxico para el organismo, aunque tampoco brindan protección frente a la radiación ultravioleta. Su efecto responde únicamente a una finalidad estética porque aportan color a la piel, pero no previenen quemaduras ni reducen el daño provocado por el sol.Respecto de los protectores solares, Soto recordó que el Factor de Protección Solar (SPF) indica cuánto puede retrasarse una quemadura en comparación con una piel sin protección, siempre que el producto se aplique en la cantidad adecuada.En ese sentido, destacó que la diferencia de eficacia entre un protector SPF 30 y uno SPF 50 resulta menor de lo que muchas personas creen cuando ambos se utilizan de forma correcta. También advirtió que el agua, el sudor y el roce disminuyen la duración de esa barrera protectora, por lo que recomendó reaplicar el producto con frecuencia, sobre todo cuando se utilizan fórmulas fluidas o en spray.La prioridad está en la prevención, especialmente durante la infanciaExisten complementos orales elaborados con derivados del Polypodium leucotomos que aportan cierto efecto fotoprotector. Sin embargo, el especialista insistió en que nunca deben reemplazar las medidas tradicionales. "La protección más importante no son las cremas ni las cápsulas, sino la ropa, los sombreros y la búsqueda de sombra", remarcó.El dermatólogo también explicó que los filtros físicos reflejan parte de la radiación ultravioleta, mientras que los filtros químicos la absorben. Añadió que la mayoría de los protectores actuales combina ambos sistemas para ofrecer una protección más completa. No obstante, recordó que la radiación ultravioleta no constituye la única amenaza, ya que la luz visible y los rayos infrarrojos también afectan la piel. Por ese motivo, permanecer a la sombra continúa como una de las medidas preventivas más eficaces.Por último, Soto hizo especial hincapié en la protección de los niños. "La exposición solar intensa durante la infancia produce un daño especialmente importante y difícil de reparar. Ningún niño debería quemarse al sol. Debe ser una prioridad absoluta de salud pública", concluyó el especialista, según remarcó El Diario Vasco.
Jorge Soto, dermatólogo, advirtió: "Ni crema de 50 ni gominolas; la mejor protección frente al sol sigue siendo la ropa y la sombra"
El médico especialista alertó sobre la adicción al bronceado y cuestionó algunos mitos difundidos en redes sociales.








