El Sevilla FC ha iniciado un proceso de ajuste de empleo, que ha afectado ya a cerca de una veintena de trabajadores. Con esta medida, aprobada por el consejo de administración, la entidad hispalense pretende reducir sus costes laborales mientras busca un inversor que aporte dinero fresco para solventar sus apuros financieros. Los principales accionistas de la entidad deportiva acaban de rechazar una oferta de 420 millones de euros lanzada por Riverside Management Group (RMG), al exigirle una cláusula "anti-Ramos". Según aseguran fuentes próximas a la operación, RMG, sociedad estadounidense cotizada en la Bolsa de Nueva York, presentó por escrito una oferta que valoraba al Sevilla FC en 420 millones, incluida la deuda. Sin contar el pasivo, la propuesta, condicionada a la comprobación de las cuentas internas, se elevaba a 337 millones, lo cual daba un precio por acción de 3,129 euros. La fecha de la firma estaba prevista para el 27 de julio y, tras la correspondiente 'due diligence', la rúbrica final se realizaría el 10 de septiembre. Sin embargo, pese a ser similar a la presentada en mayo por Sergio Ramos, las familias Carrión, Castro, Del Nido, Alés y Guijarro, dueñas del 85 % del club, la rechazaron. Otras fuentes explican que la negativa de estos accionistas se debió a que Alberto Pérez-Solano, secretario general del club, y Gonzalo Ávila, asesor próximo a Goldman Sachs, el principal acreedor de la entidad sevillista, exigieron una penalización de hasta 5 millones de euros en el caso de que la compraventa no se llevase a cabo. Una cláusula con la que se pretendía evitar un caso como el vivido con la oferta liderada por Sergio Ramos y unos inversores mexicanos —la familia Leaño—, los cuales cambiaron los términos de su propuesta a última hora al considerar que el club necesitaba una ampliación de 120 millones, previa a la compra de las acciones a las cinco familias. Estas, por el contrario, exigían primero cobrar su dinero y, posteriormente, que los nuevos dueños inyectaran más fondos propios para estabilizar el balance. TE PUEDE INTERESAR Pero Riverside, que cuenta con el apoyo de Banco Santander, se negó al considerar que su oferta era lo suficientemente solvente. Más aún, se comprometió, según estas fuentes próximas a la transacción, a darle un préstamo puente al Sevilla FC para que pudiera fichar nuevos jugadores y reforzar la plantilla de cara a la próxima temporada, ya que actualmente la institución no puede ni inscribir a los profesionales de Primera División. Otra penalización y más pérdidas Pero tras la reunión mantenida en Sevilla el pasado 14 de julio, Castro, Carrión, Del Nido, Alés y Guijarro, asesorados por Pérez-Solano, del bufete MA Abogados de los exministros José María Michavila y Ángel Acebes, y Gonzalo Ávila, la rechazaron al considerar que era más adecuado esperar a las negociaciones que Goldman Sachs tiene abiertas para traer a otro potencial comprador. Más aún, calificaron la oferta de "impresentable", con ciertos improperios a RMG, según archivos a los que ha tenido acceso El Confidencial. TE PUEDE INTERESAR Estos accionistas le han dado un mandato en exclusiva al banco americano para que busque un inversor que se haga con el 85 % del Sevilla FC, siempre y cuando cumpla con las exigencias de las cinco familias. Se da la circunstancia de que Goldman Sachs es el principal acreedor del club, al que el pasado octubre le concedió un préstamo de 70 millones para evitar el concurso de acreedores, con unas condiciones muy agresivas. Un tipo de interés del 10 %, más unas cláusulas de amortización anticipada de hasta el 15 %, que se comen hasta el 20 % de los ingresos de la agrupación deportiva. La persona que introdujo a Goldman Sachs en el Sevilla FC fue Gonzalo Ávila, que intermedia operaciones financieras a través de Biblium Capital. Ávila también trabajó, según fuentes del sector, en la concesión de un préstamo de 125 millones al Real Betis Balompié, el principal rival del Sevilla, y otro al Valencia CF. Es, en definitiva, el hombre de confianza del banco estadounidense en España, que le ha prometido una comisión de éxito si el nuevo inversor es aportado por la entidad americana. Mientras tanto, el Sevilla no descarta nuevos ajustes de costes para conseguir llegar al equilibrio financiero, tras perder otros 27 millones en la temporada cerrada el pasado 30 de junio. El Sevilla FC ha iniciado un proceso de ajuste de empleo, que ha afectado ya a cerca de una veintena de trabajadores. Con esta medida, aprobada por el consejo de administración, la entidad hispalense pretende reducir sus costes laborales mientras busca un inversor que aporte dinero fresco para solventar sus apuros financieros. Los principales accionistas de la entidad deportiva acaban de rechazar una oferta de 420 millones de euros lanzada por Riverside Management Group (RMG), al exigirle una cláusula "anti-Ramos".
El Sevilla aplica despidos mientras rechaza 420 M de Riverside por la cláusula anti-Ramos
Alberto Pérez-Solano, secretario general del club, y Gonzalo Ávila, asesor próximo a Goldman Sachs, el principal acreedor de la entidad sevillista, exigieron una penalización de hasta 5 millones en el caso de que la compraventa no se llevase a cabo






