La puja por comprar el Sevilla Fútbol Club se ha reabierto tras el rechazo a la oferta presentada el pasado mes de mayo por un grupo inversor liderado por Sergio Ramos. Según fuentes próximas a la operación, Riverside Management Group (RMG) se ha interesado por hacerse con la entidad andaluza, pero el representante de los cinco grandes accionistas ha calificado de "impresentable" al máximo responsable del inversor estadounidense, íntimo amigo y socio de la familia Gil, los dueños del Atlético de Madrid. Según asegura Alberto Pérez-Solano, secretario del consejo de administración del Sevilla FC y representante de las familias Carrión, Castro, Alés, Del Nido y Guijarro, los cinco grandes accionistas del histórico club sevillano han rechazado la proposición realizada por Riverside, un banco de inversión estadounidense, cuya cabecera gestiona más de 13.000 millones de euros. El abogado de los titulares del 85% del capital del Sevilla FC afirma que están en desacuerdo con las pretensiones del 'merchant bank' americano. Riverside había invitado a las cinco familias a una reunión en Madrid para tratar de cerrar un acuerdo antes de iniciar un proceso competitivo con más inversores ante la delicada situación del Sevilla FC, que actualmente tiene problemas hasta para inscribir a los futbolistas de la primera plantilla ante el inminente arranque de la próxima temporada, el 15 de agosto. Pero Pérez-Solano ha aseverado que no hay nada que negociar con este banco estadounidense y que hay que encomendarse a Goldman Sachs. Como adelantó El Confidencial el pasado viernes, los cinco accionistas principales del Sevilla FC han contratado a Goldman Sachs para buscar un salvador que, por una parte, aporte al menos 80 millones de euros para sanear el balance y, por otra, les compre sus participaciones, por las que piden unos 450 millones. Una compraventa que estaba pactada con Sergio Ramos, apoyado por unos inversores mexicanos la pasada primavera, pero cuyo acuerdo se rompió porque el exfutbolista impuso que primero había que inyectar dinero fresco al club y, 'a posteriori', pagar a los accionistas por fases, una vez salvada la institución. TE PUEDE INTERESAR Aquel cambio de factores provocó un terremoto en el Sevilla FC y en la capital hispalense, donde se consideró una tomadura de pelo la oferta de Ramos, exjugador del club. Una conclusión similar a la que han sacado de las conversaciones con Riverside, en las que se ha involucrado su consejero delegado, James Carpenter. Pérez-Solano ha comunicado a Gonzalo Ávila, responsable de Biblium Capital, que asesora también la venta, que "los de RMG son unos impresentables", según han concluido las cinco familias. Carpenter no es un desconocido de la industria futbolística española. Al contrario, Riverside ha liderado varias de las mayores operaciones corporativas del mercado nacional, todas ellas vinculadas a la familia Gil Marín, dueños históricos del Atlético de Madrid. El banco americano ya le buscó un accionista de relevancia al club colchonero, el fondo buitre Ares Management, que se hizo con el 24% del capital. Y después le coordinó la consecución de un préstamo de 450 millones, según consta en su memoria interna. Pero, sobre todo, Carpenter, que vive a caballo entre Nueva York y Madrid, lideró la adquisición de la mayoría del capital del Atlético de Madrid por parte de Apollo Sports, en una operación valorada en 2.300 millones de euros. El observador amigo de Prisa La relación con los Gil y Carpenter es tan estrecha que Riverside intermedió en la compra a la familia Alierta del Real Zaragoza, junto a unos socios de Miami, transacción en la que RMG participó con la toma del 8,5% del capital. Una operación cuyo objetivo era devolver al histórico club maño a Primera División, pero que ha sido un fracaso absoluto. Lejos de subir, los 'blanquillos' han bajado a Primera RFEF, la tercera categoría del fútbol nacional, donde no estaban desde hacía 77 años. Carpenter es consejero observador del Atlético y del Real Zaragoza. El pasado mes de junio, A.Gain, un fondo americano que también es accionista del Atlético de Madrid a través de Apollo, anunció que compraba el 60% del Real Zaragoza. Una adquisición para aportar los al menos 20 millones que necesitaba la institución aragonesa para sobrevivir, dinero que ya no querían poner los inversores vinculados a Gil Marín y a Joseph Oughourlian, presidente de Prisa y del Lens francés. A ambos les une Pablo Jiménez de Parga, abogado del bufete Écija, secretario general del Atleti, del grupo editor de 'El País' y consejero y accionista del Zaragoza, en cuyo órgano de gobierno también está Pilar Gil, vicepresidenta de Prisa y mano derecha de Oughourlian. TE PUEDE INTERESAR Porque todo este entramado tiene como sociedad matriz a Alliance Global Partners, un 'holding' que es dueña de hasta nueve clubes, como el Atlético de Madrid, con sus franquicias, San Luis (México) y Ottawa (Canadá), además del Inter Miami (EEUU), donde juega Leo Messi, el citado Lens, Millonarios (Colombia) y otros como el RWD Molenbeek belga o el Botafogo brasileño. Una estructura que coloca a directivos, varios vinculados a los Gil, y a jugadores en el equipo que más conviene en cada momento. La puja por comprar el Sevilla Fútbol Club se ha reabierto tras el rechazo a la oferta presentada el pasado mes de mayo por un grupo inversor liderado por Sergio Ramos. Según fuentes próximas a la operación, Riverside Management Group (RMG) se ha interesado por hacerse con la entidad andaluza, pero el representante de los cinco grandes accionistas ha calificado de "impresentable" al máximo responsable del inversor estadounidense, íntimo amigo y socio de la familia Gil, los dueños del Atlético de Madrid.