OpiniónVine de visita al agujero casero, recién remodelado gracias al sobrino Andrés Felipe como un palacio. Qué fantasía compartir con la familia entera.COLUMNISTA Y POETA04.08.2026 22:01 Actualizado: 04.08.2026 22:01 La casa del barrio Jesús Obrero de Cali, adonde fue a parar la familia de don Jesús Arbeláez cuando la explosión del 7 de agosto del 56 la expulsó de San Nicolás —y que bauticé la Casa de las Agujas con el deseo de escribir algún día una novela sobre su historia—, luego de muchos años fue evolucionando gracias al empuje de las hermanitas diligentes, sobre todo Martica, a nuevas sedes familiares en San Fernando, en una de las cuales descansó al fin del eterno pedaleo de su máquina Singer el sastre de Rionegro, fundador de la dinastía. Las otras hermanas Stella, Graciela, María Eugenia, Elizabeth y Cecilia continuaron redondeando la residencia familiar, desde hace varios años en la avenida Guadalupe, donde terminó finamente sus días Elvia Ramos, la amorosa y hacendosa hija del sastre de Ambato Luis Ramos y de su hija la imponente Zoila Raza.También en esta última residencia vivió sus días postreros el hermano poeta Jan Arb, entregado a su poesía mística y metafísica y a sus diálogos con Jehová, Jesucristo, el Espíritu Santo, y con otros entes supremos. A los que les llevó personalmente su alma el 25 de diciembre de 2025. También Maruchita desencarnó hace algunos años, tras haber dejado en su envoltura de carne a Carlos Mario y Lina. Stella, con Héctor Velásquez, procreó a Gustavo, Luces y Johana. Graciela, con Harold Sánchez, a Jorge Alberto, Viviana y Lorena. Jan Arb, más conocido en casa como Toñito, no tuvo descendencia por dedicarse a la castidad desde finales de su adolescencia, y yo que luego de desdeñar la paternidad le arranqué a las entrañas de Claudia Jaramillo a las maravillas terrestres de Salvador y Salomé, quien me ennieteció con Emilia Curtis. Marta concibió de Carlos Humberto Barragán a Dalila, quien con su marido gringo y vikingo fabricó a Émelie Benz. Cecilita no tuvo hijos y con su visión reducida al mínimo pero con el espíritu iluminado al final quedó sola al cuidado de la casa familiar, de los tejidos y recuerdos y tijeras de la Casa de las Agujas. Este párrafo me quedó como calcado del Pentateuco.Vine de visita al agujero casero, recién remodelado gracias al sobrino Andrés Felipe como un palacio, con motivo del cumpleaños de la gringa Émelie, visitante desde USA con su madre y abuela, en la Casa de las Agujas. Qué fantasía compartir con la familia entera.Me sentí en un espacio de sacralidad y de contacto con la trascendencia. Fue una semana donde me despojé de mis ímpetus carnales, como él había rogado siempre que sucediera.Me correspondió la habitación del santón de mi hermano, fallecido el día de Navidad del año pasado, y convertida por la curia de Ceci casi en una capilla, con sus imágenes religiosas, su biblioteca tono sacro y una estantería con por lo menos doscientos cuadernos Perna de cien hojas con sus reflexiones místicas de como mínimo los últimos 40 años, que nunca me había confiado. Ya después de su entierro me llevé una caja con cientos de documentos mecanografiados con sus intercambios epistolares con la Santísima Trinidad, sus reflexiones metafísicas, sus llamados a la virtud, al aborrecimiento de las pecaciones, al reconcilio con los enemigos. Me sentí en un espacio de sacralidad y de contacto con la trascendencia. Fue una semana donde me despojé de mis ímpetus carnales, como él había rogado siempre que sucediera. Ahora no contesto llamadas calientes. Tiene que estar uno muy convertido o muy agotado para escurrirles el jopo a las fans persistentes.Tengo que ver qué hago con la obra monumental de mi hermano piadoso, paralela en intensidad y tamaño a las de Agustín de Hipona o Tomás de Aquino y juro por Dios que no exagero. A pesar de su militancia celeste Jan Arb se mantuvo en el nadaísmo tal como lo habían inducido el Espíritu Santo y Gonzalo Arango, con quien coincidía el 18 de enero en la fecha de nacimiento, así como mi padre y Arango coincidieron en la fecha de su muerte, el 25 de septiembre, con un año de diferencia. Este es el año en que el Profeta Gonzalo cumple medio siglo entre los espíritus. Y se preparan homenajes de parte de la Biblioteca Nacional de Colombia, de la casa Otraparte, de Fernando González, de Andes, el pueblo donde nació, y de la Casa de la Cultura Gonzalo Arango de Gachancipá, donde un estrellón lo mandó derechito al cielo. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. 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