Las imágenes caóticas de Ceuta han encajado como un guante en la narrativa del trumpismo en Estados Unidos. Más allá de los hechos, datos, matices y reflexiones que se puedan aportar, no hay imagen más simbólica y políticamente rentable para la derecha MAGA que la de miles de personas de piel oscura cruzando por la fuerza una frontera europea. Lo cual explica por qué la Casa Blanca y su ecosistema mediático han capitalizado desde el primer día la crisis en España. "Es terrible. Recuerden esa imagen. Así estaremos nosotros dentro de tres años si gana el bando equivocado", dijo el presidente de EEUU, Donald Trump, usando la emergencia para atacar al Partido Demócrata. Su número dos, el vicepresidente JD Vance, añadió que, si en España hubiese un Trump, este desastre se habría evitado. El Departamento de Estado emitió una alerta y declaró que "este incidente inaceptable es el resultado directo de los esfuerzos deliberados del Gobierno español por permitir y facilitar la migración ilegal masiva hacia Europa". Los presentadores y comentaristas de Fox News dedicaron buena parte del fin de semana a enfatizar la llegada de "jóvenes en edad militar" a suelo europeo, y youtubers como Nick Shirley, que allanó el camino narrativo a la ocupación paramilitar de Mineápolis el pasado invierno, ya están en Ceuta. Pero, aunque el Partido Republicano está por lo general unido como un puño bajo Donald Trump, hay voces discordantes que todavía preguntan qué ha pasado con aquello del "America First" y desentenderse de los problemas foráneos. El apoyo incondicional a Israel y la guerra de Irán han soliviantado a un grupo de aislacionistas, que ahora denuncian la postura de Washington con Marruecos. TE PUEDE INTERESAR "No caigáis en la indignación fingida de Fox y el Partido Republicano", tuiteó el congresista republicano Thomas Massie el 1 de agosto. "Hace dos semanas, la Cámara aprobó un proyecto de ley que daba luz verde a la transferencia de territorio español a Marruecos. Todos los republicanos, excepto yo, votaron a favor, pero ahora ELLOS se muestran escandalizados por la invasión". El lenguaje de Massie, que ha sido derrotado en las primarias y abandonará su escaño en enero, es discutible: el proyecto de ley, técnicamente, no ha dado "luz verde" a Marruecos para que se anexione Ceuta y Melilla, pero sí indica simpatía hacia este potencial escenario. La frase utilizada por el comité parlamentario que se cita en la ley de gasto es la siguiente: "El Comité destaca que las ciudades administradas por España están localizadas en el territorio de Marruecos y siguen siendo objeto de la histórica reivindicación de Marruecos. El Comité respalda los esfuerzos del Secretario de Estado para fomentar el diálogo diplomático entre Marruecos y España sobre el estatus futuro de Ceuta y Melilla". TE PUEDE INTERESAR Otros republicanos desafectos, de la cuerda de Massie, publicaron mensajes similares. "Quienes se niegan a aceptar que la Administración Trump dio luz verde a la invasión islámica marroquí de territorio español viven en un mundo de fantasía", dijo Alex Jones, uno de los conspiranoicos más famosos de EEUU, que también ha pasado de respaldar a Trump a ponerse en contra por su política exterior. Horas después, Alex Jones publicaba imágenes de supuestos marroquíes "masificándose en una estación de tren española capturada en preparación para la invasión del continente europeo", como si se pudiera ir en tren de Ceuta a París o a Berlín. La excongresista Marjorie Taylor Greence estableció un vínculo, también discutible, entre los 40 millones de dólares que esta propuesta de ley de gasto contiene para Marruecos y la teoría de que Washington facilitó la "invasión". "Massie tiene razón: esto es una locura", comentó la autora Ann Coulter, que acuñó la idea más popular de la primera campaña de Trump: el muro con México. Ceuta "se trata de un enclave estratégico de gran importancia, bajo control español desde 1580. ¿Por qué diablos dice el Congreso que España debería estar 'negociando' con Marruecos sobre 'el futuro' de Ceuta? ¿Acaso deberíamos estar negociando con México sobre el futuro de Texas?". TE PUEDE INTERESAR Los comentarios de Massie, Greene, Jones, Coulter, Tucker Carlson y otros voceros de la vertiente más populista del trumpismo, por más gruesos que sean, son interesantes por varias razones. Primero, porque, aunque parezcan una minoría, representan una corriente aislacionista muy poderosa, dentro de EEUU; tan poderosa, que fue la que llevó a Trump al poder. Y, segundo, y más importante, porque estas opiniones apuntan a una realidad geopolítica: EEUU, Marruecos e Israel forman un eje cada vez más claro, y todos guardan rencillas contra el Gobierno de España. Para empezar, tal y como nos acaba de recordar la Administración Trump al felicitar a Marruecos el día de 'La fiesta del Trono' y reafirmar su "soberanía" sobre el Sáhara, Rabat es uno de los aliados más antiguos de EEUU. El sultán Mohamed III fue el primer líder en reconocer la república norteamericana, en 1777; el Tratado de Paz y Amistad se firmó en 1786, y el Museo de la Legación Americana, en Tánger, es una de las propiedades estadounidenses más viejas en territorio extranjero. Más allá de estos detalles enciclopédicos, Marruecos es un aliado militar prioritario de EEUU desde 2004, como se puede ver en sus frecuentes maniobras conjuntas y en la firma del acuerdo de cooperación en defensa el pasado abril en Washington. Aunque existen colaboraciones militares con otras naciones africanas, como Egipto, ninguna tiene el mismo nivel de intercambio de información y tecnología. TE PUEDE INTERESAR En 2020, en el marco de los Acuerdos de Abraham auspiciados por la primera Administración Trump para que se establecieran relaciones entre Israel y sus vecinos, la Casa Blanca reconoció las aspiraciones de Marruecos en el Sáhara Occidental a cambio de que este reconociera a Israel. Desde este punto de vista, Ceuta y Melilla podrían acabar víctimas de la misma lógica territorial marroquí respaldada por Estados Unidos. "Mohamed VI debería recuperar el espíritu de la 'Marcha Verde' para culminar la expulsión de los colonos españoles del suelo marroquí", escribió en abril Michael Rubin, miembro del think tank American Enterprise Institute y antiguo cargo del Pentágono especializado en Oriente Medio. "Ceuta y Melilla pueden ser ciudades relativamente pequeñas, pero representan cabezas de puente ilegítimas y albergan a unos 170.000 colonos españoles. Constituyen un punto débil para la seguridad europea, dado que los migrantes africanos asaltan regularmente las vallas fronterizas para solicitar asilo", añadía. Aquellos días, el segundo periódico más leído de Israel, Yedioth Aronot, publicaba un artículo argumentando cómo podría el Gobierno israelí ayudar a Marruecos a hacerse con las ciudades españolas. Una forma de aprovechar, entre otras cosas, las fracturas entre EEUU e Israel, por un lado, y España, por otro. TE PUEDE INTERESAR Opinión Más allá de las intenciones que subyacen en estos comentarios, las circunstancias se están complicando para los intereses españoles. La Administración Trump tiene unas cuantas rencillas con el Gobierno de Pedro Sánchez; las más llamativas, el rechazo de este a elevar al 5% del PIB el gasto en defensa, su negativa a permitir a las fuerzas estadounidenses el uso de las bases españolas para atacar Irán, y la denuncia de las atrocidades cometidas por Israel en Oriente Medio. Pero no se trata, únicamente, de agravios concretos con España o contra su Gobierno. El presidente Donald Trump cuestiona continuamente la soberanía danesa en Groenlandia, por ejemplo. El sábado volvió a compartir en las redes sociales un montaje de sí mismo asomándose, como un gigante, sobre Groenlandia, y ha vuelto a retratar Venezuela como el "Estado 51" de Estados Unidos. En abril, un correo electrónico interno del Pentágono barajaba el cuestionamiento de las "posesiones imperiales" de Reino Unido, concretamente las Islas Malvinas, como método de presión geopolítico. El mensaje, filtrado por la agencia Reuters, desencadenó críticas unánimes en Londres. TE PUEDE INTERESAR Si la Administración Trump gobierna desde la distancia un país como Venezuela, sugirió el uso de la fuerza para anexionarse el territorio de un aliado tan firme como Dinamarca, y hasta sopesa que Reino Unido, con quien tiene una supuesta "relación especial", pierda las Malvinas, ¿qué le importarán, potencialmente, Ceuta y Melilla?