Los líderes religiosos esperan que las lluvias permitan aliviar la crisis que atraviesa el país. (FOTO: Imagen generada con IA)La Confraternidad Evangélica de Honduras anunció jornadas nacionales de ayuno y oración para pedir por la llegada de lluvias ante la prolongada sequía que afecta al país y que ha agravado los problemas de abastecimiento de agua y las pérdidas en el sector agrícola.El presidente de la organización religiosa, Gerardo Irías, informó que las actividades se desarrollarán en medio de la preocupación provocada por el déficit de precipitaciones registrado en diferentes regiones del territorio hondureño.“Nosotros, aunque miremos sequías, creemos que la lluvia viene”, manifestó Irías, quien hizo un llamado a los miembros de las iglesias evangélicas a participar en las jornadas y mantener la fe ante las condiciones climáticas adversas.PUBLICIDADSegún explicó el dirigente religioso, la Confraternidad Evangélica prepara un programa nacional que incluirá períodos de ayuno y espacios de oración dedicados específicamente a pedir por la llegada de lluvias.Irías señaló que, además de las actividades religiosas, mantienen comunicación y trabajo conjunto con instituciones gubernamentales, entre ellas la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco).El pastor sostuvo que las condiciones actuales representan un momento para fortalecer la fe y pidió a la población creyente “doblar rodillas” y orar ante la emergencia que atraviesa Honduras.El pastor Gerardo Irías llamó a los creyentes a orar por la llegada de lluvias a Honduras. (FOTO: Proceso HN)La prolongada ausencia de precipitaciones ha provocado afectaciones en diferentes sectores, especialmente en la agricultura y la ganadería, donde productores han reportado pérdidas por la falta de agua y alimento para los animales.PUBLICIDADLa situación también comienza a tener repercusiones económicas, debido a que una reducción en la producción agrícola puede generar presiones sobre la disponibilidad y los precios de alimentos básicos para las familias hondureñas.De acuerdo con la información proporcionada, la crisis ocurre en medio del impacto atribuido al fenómeno de El Niño “Godzilla”, que habría generado déficits de precipitación de hasta 40% en algunas regiones, incluido el Distrito Central.Entre enero y junio de 2026, la capital hondureña registró un promedio de aproximadamente 259 milímetros de precipitación, señalado como uno de los acumulados más bajos de los últimos años.PUBLICIDADLa reducción de las lluvias ha afectado las reservas disponibles para abastecer a Tegucigalpa y Comayagüela, obligando a las autoridades a endurecer las medidas para administrar el recurso disponible.Expertos y autoridades han advertido que la ausencia de precipitaciones significativas durante los próximos meses podría comprometer las reservas y provocar que el primer semestre de 2027 presente condiciones similares o incluso más complejas.La Confraternidad Evangélica convocó jornadas de ayuno y oración ante la prolongada sequía. (FOTO: Honduprensa)Una de las consecuencias más visibles de la sequía se registra en el suministro de agua potable en la capital, donde los períodos de racionamiento fueron extendidos hasta aproximadamente nueve días en algunos sectores.Esta situación significa que numerosos hogares podrían recibir el servicio únicamente unas pocas veces durante el mes, aumentando la preocupación entre la población por la disponibilidad del recurso.PUBLICIDADAnte este panorama, la Confraternidad Evangélica mantendrá su convocatoria de ayuno y oración, mientras las instituciones gubernamentales continúan dando seguimiento a la evolución de las condiciones climáticas. Irías insistió en que, además de las medidas implementadas para enfrentar la emergencia, las iglesias recurrirán a la fe para pedir que las lluvias regresen al territorio hondureño.