La periodista Paula Bistagnino puso el foco en la situación de los niños migrantes que ingresan solos a Estados Unidos y en dos decisiones que profundizaron la controversia alrededor de las políticas de Donald Trump. La primera surgió de una investigación de Reuters, que reveló que las autoridades migratorias realizaron más de 12.000 arrestos a partir de información proporcionada por el programa encargado de recibir y ubicar a menores no acompañados. “Se usaron datos de menores migrantes en los Estados Unidos para identificar personas. Se supone que son datos protegidos”, explicó Bistagnino. La información obtenida de los niños permitió localizar a familiares o adultos responsables que vivían en el país.
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Miles de niños podrían quedarse sin abogados El segundo punto señalado por la periodista es el vencimiento del contrato federal que financia asistencia jurídica para menores migrantes. “Se está intentando que 20.000 niños migrantes se queden sin abogados para enfrentar la deportación”, advirtió. El programa permitía que organizaciones especializadas brindaran orientación y representación gratuita a niños que deben presentarse ante tribunales migratorios. Bistagnino remarcó que muchos de ellos no comprenden las preguntas, desconocen fechas precisas y tampoco cuentan con información sobre sus familiares. Sus respuestas pueden determinar si acceden a un juicio o si quedan expuestos a una orden de deportación. Las 40 preguntas de Valeria Luiselli Para explicar la dimensión humana del problema, Bistagnino recomendó “Los niños perdidos: un ensayo en cuarenta preguntas”, de la escritora mexicana Valeria Luiselli. Luiselli trabajó como intérprete en tribunales de Nueva York mientras tramitaba su residencia. Su tarea consistía en formularles a los menores las preguntas preparadas por los abogados y traducir sus respuestas. “¿Por qué viniste a los Estados Unidos?”, “¿A quién tenés en los Estados Unidos?” y “¿Tenés el teléfono de alguien?” son algunas de las preguntas incluidas en el cuestionario. “Muchas veces esos niños ni siquiera pueden responder porque no comprenden o porque no tienen esa información”, explicó Bistagnino. Las respuestas permiten establecer si el menor huyó de hechos violentos, fue víctima de trata, tiene familiares en el país o carece de un lugar seguro al cual regresar. “Todos llegaron buscando algo o a alguien” Bistagnino destacó que el ensayo transforma un formulario burocrático en una crónica sobre niños que atravesaron fronteras, viajaron en trenes de carga o quedaron bajo el control de traficantes. “Todos llegaron buscando algo o a alguien. ¿Buscando qué? ¿Buscando a quién?”, leyó durante su exposición. La periodista advirtió que algunos menores permanecen durante meses en centros de detención mientras esperan una decisión judicial. Sin abogados, sus posibilidades de comprender el proceso y defender su permanencia en Estados Unidos se reducen considerablemente. “De lo que respondan va a depender que tengan derecho a quedarse, después de lo que vivieron y no teniendo muchas veces lugares donde volver”, concluyó.









