Buenos Aires (EFE).- Martín Aníbal Domínguez, uno de los custodios de Diego Armando Maradona, declaró este martes en el juicio por la muerte del astro y apuntó que el médico de cabecera del exfutbolista, Leopoldo Luque, no visitaba al paciente a pesar de las reiteradas advertencias sobre su salud.

«Tenía que venir recién se había operado, era el médico. Tenía que venir y no estaba viniendo. Y nosotros no podíamos con Diego, estaba de mal humor y trataba mal a todo el mundo”, declaró el custodio.

Fotografía de archivo del neurocirujano y médico de cabecera de Diego Armando Maradona, Leopoldo Luque, durante una audiencia en el tribunal de San Isidro, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Adán González

Domínguez formaba parte del equipo de seguridad de Maradona, y estuvo en la casa en la que el astro murió, el 25 de noviembre de 2020, mientras cursaba allí un tratamiento domiciliario.

«Siempre que lo vi estaba hinchado», afirmó el testigo y luego agregó: «A mí constantemente me preguntaban cómo estaba Diego y yo respondía que tenía retención de líquidos».