El 80% de los cultivos del mundo depende de polinizadores como las abejas, un dato clave del rescate de colmenas en el sur de Florida (REUTERS/Edgar Su)El 80% de los cultivos del mundo depende de polinizadores como las abejas para sobrevivir. Esa cifra, que Victor Gonzalez —dueño de Florida Bee Rescue— cita para explicar por qué su trabajo va más allá de una simple mudanza de insectos, cobra otro peso cuando se considera que este verano esas mismas abejas están apareciendo dentro de sillas de patio, medidores de agua y jacuzzis en los vecindarios del sur de Florida. Y si una colmena se retira mal, las abejas regresan.Las colmenas de abejas están apareciendo este verano en lugares inesperados del sur de Florida porque la combinación de calor extremo y pérdida de hábitat empuja a las colonias a buscar nuevos refugios. El calor acelera la reproducción de las abejas, lo que hace que las colonias crezcan más rápido de lo que sus espacios actuales pueden sostener. PUBLICIDADAl mismo tiempo, la reducción de zonas naturales las obliga a instalarse donde encuentran refugio disponible, incluso dentro de objetos cotidianos en patios y jardines residenciales. Las colmenas de abejas invaden vecindarios del sur de Florida este verano por el calor extremo, la pérdida de hábitat y la expansión de colonias en jardines privados (REUTERS/Edgar Su)Gonzalez, quien fue documentado por CBS Miami durante una remoción en Doral, agrega una tercera causa: las abejas criadas en colmenas de jardines privados también buscan nuevos espacios cuando su colonia se expande. El resultado es que cualquier hueco o espacio vacío en un área residencial puede convertirse en hogar. PUBLICIDAD“Pueden instalarse en cualquier lugar que tenga un espacio muerto en el área, como un hueco, y pueden entrar”, advirtió.Los registros en video obtenidos por CBS Miami muestran la variedad de sitios que las abejas han elegido este año: La base de sillas de patio cubiertas. Aleros y líneas de techo de casas. Macetas viejas.Medidores de agua. Canaletas de techo.Tanques de basura. Jacuzzis. Postes de luz. Un enjambre de abejas se agrupa en una estructura de madera de una vivienda y un apicultor evalúa la situación en un edificio cercano (@BojorquezTV)Uno de los videos, tomado en North Miami Beach, muestra el momento en que se retira la cubierta de una silla de patio: debajo, la silla estaba completamente cubierta de abejas. Otros registros, desde Miami Shores, muestran colonias a lo largo de la línea del techo de una vivienda y una colmena construida dentro de macetas abandonadas.PUBLICIDADLa presencia de colmenas cerca de zonas donde juegan niños genera alarma entre los residentes. Arlene Suarez, vecina del área donde CBS Miami documentó una remoción en Doral, lo expresó en español con claridad: “Estoy muy preocupada por ellas, porque hay niños aquí que juegan afuera”. Las abejas aparecen este año en sillas de patio, medidores de agua, jacuzzis, macetas, canaletas, tanques de basura y postes de luz (REUTERS/Amanda Perobelli)La inquietud es comprensible. Las abejas no atacan sin provocación, pero una colmena instalada en un alero o en un mueble de jardín puede ser perturbada sin que un niño lo note.PUBLICIDADGonzalez aplica un método en dos pasos: primero usa humo para calmar a las abejas y reducir su actividad defensiva; luego emplea una aspiradora especializada para retirarlas sin dañarlas. Las colonias no se eliminan: las traslada a la granja familiar de su familia, donde continúan su ciclo de vida. Una remoción incompleta de la colmena deja cera, miel y feromonas, por lo que los especialistas recomiendan no intervenir sin ayuda profesional (REUTERS/Edgar Su)La decisión de reubicarlas en lugar de exterminarlas responde a una convicción que Gonzalez expresa con una sola frase: “Sin abejas no tenemos comida”.PUBLICIDADGonzalez es directo sobre los riesgos de actuar sin experiencia: el trabajo puede ser peligroso y, si no se ejecuta de forma correcta, la colmena regresa. No basta con ahuyentar a las abejas o cubrir el espacio donde se instalaron. Una remoción incompleta deja rastros de cera, miel y feromonas que atraen a nuevas colonias hacia el mismo lugar. Solo la extracción total de la colmena —insectos, panales y todo el material orgánico— garantiza que el problema no se repita. PUBLICIDADPara los residentes del sur de Florida que encuentren una colmena en su propiedad, la recomendación de Gonzalez es no intervenir y contactar a un especialista en rescate de abejas. El calor de este verano, advierte, no da señales de frenar el fenómeno.