Gaza (EFE).- El único hospital pediátrico operativo en el norte de la Franja de Gaza podría verse obligado a cerrar «en cuestión de horas» debido a la falta de electricidad, ante el veto israelí a la entrada de combustible que usan los generadores, poniendo en peligro la vida de los bebés en incubadoras.
«Tenemos un problema muy grave y crítico y no es la falta de medicamentos, ni de personal médico, ni de equipos. Estamos hablando de algo básico: la electricidad», dice a EFE el pediatra Samer Lubad, al frente de la unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital Benéfico Amigos de los Pacientes, en la ciudad de Gaza.
Altas adelantadas por la escasez de combustible
La última vez que este centro recibió, gracias a la Organización Mundial de la Salud, combustible para los motores que hacen funcionar a los generadores fue hace dos meses. Pero los motores necesitan un recambio de aceite cada 15 días a fin de evitar averías.
Un bebé recibe cuidados en una incubadora en el único hospital pediátrico operativo en el norte de la Franja de Gaza. EFE/ Ahmad Awad








