En muchos deportes existen categorías específicas para personas con diversidad funcional. En el ajedrez, la apuesta de la Federación Aragonesa es precisamente la contraria: que todas compartan el mismo tablero. La filosofía no consiste en crear competiciones paralelas, sino en eliminar las barreras que puedan impedir que cualquier persona participe en igualdad de oportunidades.
Con esa idea llevan varios años impulsando el ajedrez inclusivo en Aragón, una estrategia que combina adaptaciones tecnológicas, descuentos en licencias, torneos específicos para atraer nuevos jugadores y colaboraciones con entidades como Atades. Todo ello con el objetivo claro de que la discapacidad deje de ser un obstáculo para disfrutar y competir.
“Hay personas con discapacidad que se acercan al ajedrez y vemos que compiten exactamente igual que cualquier otro jugador. Su discapacidad no hace que jueguen peor ni que se sientan excluidas. Simplemente juegan una partida normal”, explica Asun Gracia, secretaria general de la Federación Aragonesa de Ajedrez.
Actualmente, la federación cuenta con unos 1.350 jugadores federados y reconoce que todavía son pocas las personas con diversidad funcional que participan de forma habitual. De hecho, tal y como apunta, no se debe a que el deporte no sea accesible, sino porque muchas veces ni siquiera llegan a dar el primer paso.






