Rebeca Palacios | Logroño (EFE).- Jugar al ajedrez sirve como «entrenador cerebral», ya que previene el deterioro cognitivo y ayuda en casos de demencia o alzhéimer, además de funcionar como terapia de tratamiento en menores con Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), ha asegurado a EFE el psiquiatra Hilario Blasco.
Este investigador y profesor de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) ha indicado que este juego de estrategia milenario también funciona como «una herramienta que puede modular los pensamientos y las emociones de las personas».
Dar jaque mate al rey contrario no solo entretiene, también permite desarrollar habilidades como la concentración, la memoria, la planificación, la toma de decisiones, la reflexión, la organización, el razonamiento lógico, la flexibilidad cognitiva y el pensamiento crítico.
Este experto en psiquiatría infantojuvenil trabaja en este ámbito desde 2012, principalmente con niños y adolescentes con TDAH.Practicar ajedrez no sustituye la medicación que se prescribe para tratar este trastorno del neurodesarrollo, ha subrayado, pero sí ayuda como terapia para mejorar las habilidades sociales y mitigar la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad.








