El turismo en España apunta a otro año en máximos pese a una coyuntura mundial incierta por la guerra en Oriente Medio y el freno de economías como Alemania o Francia, dos de los principales mercados emisores de visitantes. Los datos de llegadas y gasto de junio, aunque crecen a menor ritmo que en mayo, confirman que el país se mantiene por ahora al margen de la sacudida que ha provocado la guerra de Oriente Medio en la industria de los viajes. En el acumulado de los primeros seis meses, España ha recibido 46,56 millones de turistas, un incremento del 4,6%, que desembolsaron en total 63.800 millones de euros, lo que significa un 7% de subida, según publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE). No obstante, estos datos se dan en un contexto de malestar por parte de sectores de la población en determinados puntos del país, con ejemplos de manifestaciones contra la turistificación, como la de Palma de hace poco más de una semana.En el ecuador de la temporada alta, el sector se muestra optimista. El presidente de la Mesa del Turismo, Carlos Garrido de la Cierva, explica que la demanda continúa estable y que el volumen de ocupación y reservas hacen prever un “buen verano”. “El conflicto de Irán no ha tenido efecto en la actividad turística del país”, añade. Considera asimismo que esa leve ralentización de junio respecto a mayo, cuando llegaron más viajeros internacionales, no es motivo de alerta, sino que corresponde a la desestacionalización que vive el sector.El menor dinamismo de Alemania, Francia o Irlanda, con caída de llegadas respecto a junio del 2025, se ha compensado gracias a la fuerte demanda de otros mercados, especialmente el americano. Estados Unidos se ha convertido ya en el cuarto mercado emisor para España, con un crecimiento del 12,25% de viajeros, lo que supone la llegada de casi 614.000 personas solo en junio. La fuerte apuesta de las aerolíneas por las rutas entre España y el país gobernado por Donald Trump ha dado sus frutos. Por su parte, Reino Unido se mantiene como la primera fuente de turistas y con crecimientos mensuales. El reciente análisis de la confederación de hoteles y alojamientos turísticos (CEHAT) indica asimismo una diversificación de la demanda, lo que protege a las empresas turísticas ante crisis puntuales.Las llegadas desde Estados Unidos marcan récords; ya es el cuarto mercado emisorSin embargo, Miguel Villarroya, consejero delegado de Spring Hotels, señala que el reto ya no pasa por atraer a más viajeros, sino por “captar a un cliente que impacte mejor en la rentabilidad de las empresas y en el entorno”. El directivo indica que seguir midiendo el éxito del turismo por la cuenta de cabezas es un error. Según él, un incremento del 2,9% en llegadas con un gasto medio estancado (un 1,1% más) significa tensionar más los destinos sin generar mayor valor real, “una presión que se agrava con el crecimiento incontrolado de la vivienda vacacional”.Desde Riu Hotels & Resorts señalan que el gran reto que el sector turístico enfrenta es la incertidumbre, así como “la necesidad de adaptación rápida y profunda a las condiciones cambiantes en los mercados y en los destinos”. Fuentes de la compañía indican que otro de los desafíos a largo plazo es el aumento de las temperaturas, que puede afectar al confort en los meses centrales del verano y, en consecuencia, también a la demanda.Por su lado, fuentes de Meliá Hotels hablan de perspectivas positivas para este verano. Aseguran que “las reservas en libros crecen a doble dígito por encima del ejercicio anterior”, a la vez que apuntan a una creciente demanda de último minuto. Y añaden que Reino Unido mantiene una aportación relevante en Baleares y Canarias, condicionada por la capacidad aérea disponible, mientras Alemania permanece estable, aunque limitada por la menor conectividad hacia Canarias.España recibe más de 46 millones de visitantes hasta junio que gastan 64.000 millones, un 7% másCatalunya, Baleares y Andalucía vuelven a situarse entre los destinos más demandados. El territorio catalán vuelve así a crecer en visitantes, después de un último año muy desigual. En total, cerca de 9,6 millones de turistas han visitado Catalunya en la primera mitad del año, un 3,45% más. El gasto ha alcanzado un récord de 11.800 millones de euros, una subida del 11,68%. Eventos como la inauguración de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia, la salida del Tour de Francia o la concentración de festivales culturales han reforzado aún más el atractivo de Barcelona, sostienen en la industria, lo que ha consolidado sus hoteles como los más rentables del país en el segmento urbano. De ahí que el gasto crezca muy por encima de las visitas.Periodista. Ha desarrollado gran parte de su carrera en La Vanguardia, donde ha cubierto las áreas de Educación y Universidades, Política y, ahora, Economía. Licenciada en Ciencias de la Información y Postgrado en Estudios Culturales