Análisis Exclusivo suscriptores A poco más de dos meses de las elecciones legislativas de noviembre, el republicano tiene un respaldo entre el 32 y el 34 por ciento, un desplome.Donald Trump no goza del relativo estado de gracia que suele acompañar los 100 primeros días de un presidente. Foto: Internacional03.08.2026 22:20 Actualizado: 03.08.2026 22:20

Solo Richard Nixon, en los días previos a su renuncia por el escándalo de Watergate, registraba niveles de aprobación más bajos que los de Donald Trump a esta altura de su segundo mandato presidencial. A poco más de dos meses de las elecciones legislativas de noviembre, una serie de encuestas divulgadas en los últimos días ubican al presidente de Estados Unidos con un respaldo de apenas entre el 32 y el 34 por ciento, un desplome que ha encendido las alarmas entre los republicanos ante el riesgo de perder el control del Congreso. LEA TAMBIÉN Las cifras provienen de tres de los sondeos nacionales más recientes. Las cifras provienen de tres de los sondeos nacionales más recientes. Foto:InternacionalQuinnipiac encontró que solo el 32 por ciento de los votantes aprueba la gestión de Trump, frente al 58 por ciento que la desaprueba. CNN situó su aprobación en el 34 por ciento y AP-NORC en el 33 por ciento, registros que se encuentran entre los más bajos de toda su carrera política y, en los tres casos, reflejan un deterioro frente a mediciones anteriores. Sin embargo, lo que convierte esos datos en algo especialmente significativo es la comparación histórica. De acuerdo con los sondeos de Gallup, que permiten comparar la popularidad presidencial desde la década de 1940, ningún mandatario había llegado a este punto de su segundo mandato con cifras tan bajas, salvo Nixon. En agosto de 1974, cuando ya enfrentaba un inminente proceso de destitución por Watergate y estaba a pocos días de abandonar la Casa Blanca, su aprobación rondaba el 24 por ciento. Ningún mandatario había llegado a este punto de su segundo mandato con cifras tan bajas, salvo Nixon Foto:Archivo AFPA esta misma altura de sus segundos mandatos, Bill Clinton registraba una aprobación del 64 por ciento; Ronald Reagan, del 61 por ciento; Dwight Eisenhower, del 58 por ciento; Barack Obama, del 43 por ciento; Harry Truman, del 39 por ciento, y George W. Bush, del 37 por ciento. LEA TAMBIÉN ¿A qué se debe la baja popularidad de Donald Trump?El mal momento no parece deberse a un solo episodio, sino a la acumulación de problemas en áreas centrales para los votantes. Economía: Precisamente, el tema que Trump utilizó como uno de sus principales argumentos para regresar a la Casa Blanca en 2024, es ahora lo que más le pesa. Según el sondeo de Quinnipiac, el 71 por ciento de los votantes considera que la situación económica es regular o mala, mientras que apenas el 28 por ciento la califica como buena o excelente. Además, el 49 por ciento afirma estar peor financieramente que hace un año, frente al 34 por ciento que dice encontrarse mejor. Otros sondeos muestran una tendencia similar. Una muestra reciente del Washington Post-Ipsos encontró que el 65 por ciento desaprueba el manejo de la economía por parte del presidente y que casi la mitad de los estadounidenses espera que las condiciones económicas empeoren durante el próximo año. El 65 por ciento desaprueba el manejo de la economía por parte del presidente Foto:iStockEl 65 por ciento considera, además, que los alimentos son poco asequibles para su presupuesto familiar. AP-NORC registró igualmente una aprobación de apenas el 32 por ciento para el manejo de la economía, ocho puntos menos que al comienzo del segundo mandato. Incluso dentro del Partido Republicano, el respaldo a su gestión económica ha disminuido significativamente en los últimos meses. Guerra con Irán:A esa frustración se suma la guerra con Irán, que comenzó a finales de febrero y se ha prolongado mucho más de lo que anticipaba la Casa Blanca. En la encuesta de CNN, solo el 28 por ciento aprueba la manera en que Trump ha manejado el conflicto, mientras que el 74 por ciento considera que no tiene un plan claro. Apenas una cuarta parte piensa que los costos de la guerra han valido la pena, y casi tres de cada cuatro estadounidenses dicen sentir el impacto del aumento de los precios de la gasolina. LEA TAMBIÉN AP-NORC también encontró que cerca de dos tercios de los estadounidenses consideran que la guerra no ha valido la pena y que el respaldo al manejo de Trump cayó del 34 al 28 por ciento en apenas un mes. Incluso entre los republicanos se observa una reducción del apoyo, especialmente entre quienes no se identifican plenamente con el movimiento MAGA. En la encuesta de CNN, solo el 28 por ciento aprueba la manera en que Trump ha manejado el conflicto Foto:AFPPara Scott Clement, director de encuestas de The Washington Post, el aumento de los precios de la gasolina y la prolongación de la guerra son las dos causas principales del nuevo desplome de Trump. El presidente ya había caído a niveles similares durante la primavera, pero recuperó parte del terreno cuando avanzaron las negociaciones para frenar los combates y reabrir el estrecho de Ormuz. Esa mejoría se evaporó tras el fracaso del cese al fuego y el nuevo aumento de los precios de la gasolina, que volvió a superar los cuatro dólares por galón en buena parte del país. El estrecho de Ormuz es otro de los hechos que golpea la popularidad de Trump. Foto:Agencia de noticias iraní ISNA/ AFPPopularidad de Trump y el temor de los republicanos ante las legislativasTrump, sin embargo, ha rechazado de plano los resultados. En varias publicaciones en su red Truth Social ha asegurado que las encuestas son "deshonestas" y que sus niveles reales de aprobación son "los más altos que han existido". En una ocasión incluso afirmó, sin citar ningún estudio independiente que respaldara esa cifra, que contaba con un 65 por ciento de apoyo. La Casa Blanca tampoco respondió directamente a los nuevos sondeos y, en cambio, defendió la gestión del mandatario, afirmando que "ningún otro presidente en la historia ha logrado más por los estadounidenses trabajadores". En todo caso, la preocupación de los republicanos es real y no se limita a la popularidad del presidente. Los sondeos también muestran una diferencia creciente en la disposición de las bases de ambos partidos a acudir a las urnas. LEA TAMBIÉN Una encuesta del Washington Post-Ipsos encontró que los demócratas tienen una ventaja de apenas tres puntos entre todos los votantes registrados para las elecciones de la Cámara de Representantes, pero esa diferencia aumenta a ocho puntos entre quienes dicen estar completamente seguros de votar. Los demócratas son diez puntos más propensos que los republicanos a afirmar que acudirán con certeza a las urnas. Más de siete de cada diez demócratas consideran que votar este año es más importante que en elecciones legislativas anteriores, frente a poco más de la mitad de los republicanos. Una mujer iraní cruza la calle en Teherán junto a una valla con la imagen de Donald Trump Foto:AFPLa falta de entusiasmo se concentra entre los republicanos que aprueban solo parcialmente a Trump o rechazan algunas de sus decisiones. Sus seguidores más fieles continúan respaldándolo, pero otros sectores de la coalición conservadora muestran menos interés en participar, una diferencia que podría resultar decisiva en estados y distritos donde las elecciones se definirán por márgenes estrechos. Douglas Sosnik, exdirector político de la Casa Blanca durante el gobierno de Bill Clinton, sostiene que quienes desaprueban intensamente a Trump tienen una motivación muy alta para votar, mientras que los republicanos alejados del movimiento MAGA están mucho menos movilizados. Pero algunos analistas advierten que los números actuales no pueden interpretarse de la misma manera que hace veinte o treinta años. La polarización ha reducido drásticamente el número de votantes dispuestos a cambiar de partido, y la redistribución de los mapas electorales ha dejado muchos menos distritos realmente competitivos. La polarización ha reducido drásticamente el número de votantes dispuestos a cambiar de partido Foto:GoogleEso significa que incluso una ola nacional contra Trump podría producir menos cambios de escaños que en décadas anteriores. “Es cierto que las encuestas de Trump están en su punto más bajo para cualquier presidente antes de unas elecciones de mitad de mandato”, sostuvo Sosnik. Pero, según explicó, los republicanos se encuentran hoy mucho más protegidos por los cambios estructurales en la política estadounidense, la polarización partidista y la reducción del número de estados y distritos disputados. La encuestadora republicana Kristen Soltis Anderson comparte parte de esa lectura. Una aprobación en los bajos 40 o incluso en los altos 30, señaló, ya no representa necesariamente la catástrofe política que habría supuesto hace dos o tres décadas, cuando los presidentes solían comenzar sus mandatos con niveles de respaldo mucho más altos. Trump se juega las mayorías en el Congreso. Foto:AFPSin embargo, advirtió, descender a los bajos 30 es diferente. A ese nivel, explicó, Trump no estaría perdiendo únicamente a los independientes o a los votantes menos comprometidos, sino también a sectores de la propia coalición que lo llevaron nuevamente a la Casa Blanca. LEA TAMBIÉN Esa es ahora la gran incógnita de cara a noviembre. Las encuestas muestran a un presidente históricamente impopular, golpeado por la economía y por una guerra que la mayoría de los estadounidenses rechaza. También muestran una base demócrata más motivada y sectores republicanos menos dispuestos a votar. Lo que todavía no está claro es si esas señales producirán una ola capaz de entregar a los demócratas el control del Congreso o si la polarización, los nuevos mapas electorales y la lealtad de la base MAGA permitirán a Trump desafiar, una vez más, los precedentes históricos. SERGIO GÓMEZ MASERI - Corresponsal de EL TIEMPO – Washington - @sergom68 Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.