Sin acritudOrriols ha puesto en riesgo la credibilidad de quien promet�a hacer una pol�tica distinta. En pol�tica, la familia puede ser un refugio. Tambi�n, a veces, el principio del finLa l�der de Alian�a Catalana S�lvia Orriols, en el ParlamentEFEActualizado Lunes,
agosto
23:01Audio generado con IALa contrataci�n de una hija de la alcaldesa S�lvia Orriols como agente interina de la polic�a local de Ripoll levant� a finales de julio una enorme polvareda. La convocatoria contiene elementos discutibles que alimentan la sospecha. Con independencia de lo que acaben concluyendo las investigaciones, el episodio puede considerarse el error m�s grave cometido hasta la fecha por la l�der de Alian�a Catalana.Orriols ha defendido la legalidad del procedimiento y es probable que la mayor�a de sus seguidores acepte sus explicaciones sin reservas. Pero si el alcalde hubiera sido de cualquier otro partido y el beneficiado un familiar suyo, Orriols habr�a denunciado un caso de enchufismo, elevado a s�mbolo de la degradaci�n de la vieja pol�tica. Esa es la vara de medir que ahora se aplica a ella.La sorpresa es a�n mayor porque llega en un momento de crecimiento mete�rico de Alian�a. Los sondeos la sit�an ya como segunda fuerza y no ser�a imposible que en 2028 disputase la victoria al PSC. Dirigentes de la propia formaci�n admiten en privado que se trata de un error innecesario. Si la vocaci�n de la joven era ser polic�a local, �de verdad solo pod�a ejercer en Ripoll?La explicaci�n probablemente haya que buscarla en la psicolog�a. La apodada �reina g�tica� es madre de cinco hijos (Guinadell, Queralt, Violant, Peronella y Forti�), bautizados con nombres catalanes medievales. Pero el caso responde a un mecanismo mucho m�s universal. Quienes viven absorbidos por la pol�tica suelen arrastrar una cierta mala conciencia hacia su familia. Las responsabilidades p�blicas dejan poco espacio para la vida privada y la tentaci�n de compensar el tiempo que la pol�tica les ha robado puede acabar nublando el juicio.Jordi Pujol, padre de siete hijos, reconoci� esa mala conciencia. En su caso, adem�s, la personalidad protectora de Marta Ferrusola result� determinante. No se trata de equiparar episodios, sino de se�alar un mismo mecanismo. Tambi�n en las investigaciones que afectan al entorno de Rodr�guez Zapatero la presencia de sus hijas ha llevado a muchos a preguntarse hasta qu� punto pudieron haber condicionado determinadas decisiones. Los hechos son distintos. El mecanismo psicol�gico puede ser el mismo.Haya habido o no nepotismo, Orriols ha puesto en riesgo la credibilidad de quien promet�a hacer una pol�tica distinta. En pol�tica, la familia puede ser un refugio. Tambi�n, a veces, el principio del fin.














