El secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS), Robert F. Kennedy Jr., pidió este domingo a los padres estadounidenses que vacunen a sus hijos contra el sarampión, una declaración que marca un giro respecto de la postura que sostuvo durante años como una de las figuras más visibles del movimiento escéptico frente a las vacunas.El mensaje llegó en una entrevista con el programa State of the Union, de CNN, cuando el país atraviesa el peor brote de sarampión desde comienzos de la década de 1990 y a pocas semanas del inicio del nuevo ciclo escolar.Según datos oficiales citados por The Guardian, Estados Unidos acumula 2.371 casos confirmados de sarampión en lo que va de 2026, una cifra que ya supera los 2.289 contagios registrados durante todo 2025. En conjunto, los dos últimos años concentran más infecciones que el resto del siglo XXI combinado.El cambio de mensaje de Robert F. Kennedy Jr.Durante la entrevista, la conductora Dana Bash pidió a Kennedy que utilizara su posición como máximo responsable de la salud pública para dirigirse directamente a las familias estadounidenses.La periodista le solicitó que dijera a los padres que vacunaran a sus hijos "porque es seguro y ayudará a salvar sus vidas".Kennedy respondió: "Los padres deben vacunar a sus hijos contra el sarampión. La vacuna contra el sarampión es eficaz; detiene la enfermedad en aproximadamente el 97% de los casos. La gente debería vacunarse".Más adelante también recomendó la vacuna triple viral (MMR), que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola y constituye la principal herramienta para prevenir la enfermedad.Las declaraciones representan un fuerte contraste con la trayectoria pública de Kennedy, quien durante años cuestionó la seguridad y eficacia de distintas vacunas y difundió afirmaciones desacreditadas por la comunidad científica. Incluso después de asumir como secretario de Salud continuó describiendo la vacunación contra el sarampión como una decisión personal y sostuvo, sin respaldo científico, que su efectividad estaba disminuyendo.Un brote que preocupa a las autoridades sanitariasEl cambio de tono llega cuando el avance del sarampión genera preocupación entre epidemiólogos y autoridades de salud pública.Durante 2026 ya se registraron 37 brotes en distintos estados, una situación que pone en riesgo el estatus de eliminación del sarampión que Estados Unidos mantiene desde el año 2000.Aunque la enfermedad había sido prácticamente erradicada gracias a la vacunación masiva, los especialistas advierten que la disminución en las coberturas de inmunización favorece la reaparición de brotes, especialmente en comunidades donde existen bajas tasas de vacunación.Pese a ello, Kennedy rechazó cualquier responsabilidad por el aumento de los casos.Cuando fue consultado sobre si sus declaraciones de los últimos años habían contribuido a la situación actual respondió: "Absolutamente no".El funcionario atribuyó los brotes principalmente a determinadas comunidades religiosas que rechazan las vacunas y a factores relacionados con las condiciones sanitarias internacionales.Un intercambio tenso con CNNLa entrevista estuvo marcada por varios cruces entre Kennedy y la periodista Dana Bash.En distintos momentos, el secretario de Salud acusó a la conductora de estar "repitiendo como un loro" argumentos ajenos, de decir "disparates" y de hacer afirmaciones que, según él, no podía respaldar.También sostuvo que Bash probablemente no comprendía algunos aspectos científicos "porque no es científica".La periodista respondió de inmediato: "Pero usted tampoco".El intercambio llamó rápidamente la atención en redes sociales y entre analistas políticos. Varios comentaristas describieron el tono del funcionario como particularmente agresivo durante buena parte de la conversación.Persisten las afirmaciones cuestionadasAunque el llamado a vacunar contra el sarampión fue recibido positivamente por parte de algunos especialistas, Kennedy aprovechó la entrevista para reiterar otras afirmaciones ampliamente cuestionadas por la comunidad científica.Entre ellas volvió a sostener que el virus sincicial respiratorio (RSV) y la enfermedad de Lyme tendrían origen en manipulaciones realizadas en laboratorios, una hipótesis que contradice décadas de investigaciones que indican un origen natural para ambas enfermedades.También insistió en afirmar que existiría una relación entre el consumo de Tylenol durante el embarazo y el autismo, además de poner nuevamente en duda la eficacia de las vacunas contra el Covid-19 para proteger a los niños.Expertos valoran el mensaje, pero mantienen las críticasUno de los primeros en reaccionar fue Ashish Jha, quien coordinó la respuesta de la Casa Blanca frente al Covid-19 durante la presidencia de Joe Biden.En declaraciones también a CNN, Jha aseguró que era positivo escuchar al secretario de Salud recomendar la vacuna triple viral para todos los niños estadounidenses.Sin embargo, añadió que gran parte de las restantes afirmaciones realizadas por Kennedy durante la entrevista "simplemente no son ciertas".Según el exfuncionario, el fuerte aumento de los casos de sarampión no puede desvincularse del clima de desconfianza hacia las vacunas.Jha sostuvo que la administración no promovió suficientemente la vacunación ni explicó con claridad los riesgos que implica el sarampión, una enfermedad altamente contagiosa que puede provocar neumonía, encefalitis e incluso la muerte, especialmente en niños pequeños y personas con sistemas inmunitarios debilitados.