Por primera vez desde su fundación hace casi 40 años, Hamás ha aceptado una hoja de ruta para avanzar hacia su desarme, un giro que podría redefinir el futuro de Gaza y abrir una inédita ventana para una solución diplomática al conflicto con Israel.

Sin embargo, el acuerdo enfrenta un obstáculo crucial: mientras el grupo islamista palestino condiciona la entrega de sus armas a una retirada progresiva de las tropas israelíes, el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu exige exactamente lo contrario, que Hamás se desarme por completo antes de que sus tropas abandonen el enclave.

La semana pasada, Estados Unidos anunció que Hamás y otras facciones palestinas habían aceptado un documento que establece una hoja de ruta para su desarme, dentro de un plan más amplio para poner fin a la guerra en Gaza.

El anuncio fue presentado por el presidente Donald Trump como un avance histórico. “Hoy, la Junta de Paz alcanzó un acuerdo HISTÓRICO para el DESARME COMPLETO de Hamás y todos los demás grupos armados en Gaza.

Este es un paso trascendental hacia la paz y la seguridad duraderas”, escribió Trump el jueves por la noche en Truth Social.