El momento queda grabado en vídeo: un agente de las 'Fuerzas Auxiliares' de Marruecos, un grupo paramilitar bajo el Ministerio del Interior y desplegado en la frontera de Ceuta, lanza una roca de gran tamaño contra un joven que intenta cruzar el risco que separa la ciudad autónoma del lado marroquí. El pedrusco impacta contra el joven, pero el agente repite la agresión hasta en tres ocasiones más. Esta escena es solo una de las recogidas en redes sociales marroquíes que muestran la violencia empleada por estos agentes contra decenas de marroquíes, tanto a quienes se dirigían hacia Ceuta como a quienes regresaban. La mayoría de los vídeos se grabaron el pasado viernes, cuando el grueso de la oleada ya había cruzado y Rabat se ofrecía a Madrid para recibir a los retornados y controlar las nuevas entradas. Esto forzó a que muchos intentaran rutas alternativas al espigón del Tarajal, como las colinas frente a El Príncipe. Cuando finalmente se entrega y se tira al suelo frente a las Fuerzas Auxiliares, dos agentes desenfundan sus porras y lo agreden repetidamente. El vídeo se ha hecho viral en las redes sociales marroquíes, y la prensa ha hecho un seguimiento del estado del joven. Según denuncian y muestran las imágenes, ha sufrido daños en la pierna, el brazo y la mano. Estaría ingresado en un hospital marroquí. En otros vídeos se puede observar cómo los agentes, que acompañan a la Policía vestidos con indumentaria de antidisturbios, aporrean a migrantes y se ceban con los que logran arrestar, lanzando patadas y collejas. Imágenes del migrante herido por las Fuerzas Auxiliares. (Redes sociales) Aunque Sánchez tildó la oleada migratoria de "ataque a la integridad española", no ha señalado como responsable a Marruecos sino a unas presuntas "mafias". Cuando el jueves explotó la crisis migratoria en Ceuta, España y Marruecos acordaron reforzar la coordinación para enfrentarse a la situación y aplicar medidas urgentes para las devoluciones "lo antes posible". El Ministerio del Interior español llegó a remarcar en una nota oficial la "colaboración ejemplar" para organizar "la entrega, lo antes posible, de todas las personas que han entrado ilegalmente" en la ciudad autónoma. Rabat afirma ahora estar cooperando en el control de fronteras con una dura eficiencia, tal y como evidencian los videos. La fuerza ejercida por los agentes de antidisturbios marroquíes quizás pueda parecer necesaria para evitar nuevos saltos a la valla o ahogamientos en el mar (que suman ya casi un centenar). TE PUEDE INTERESAR El daño ya está hecho. Aunque Marruecos esté desplegando ahora mismo un muro de agentes en la frontera como disuasión, el Gobierno español ha visto su imagen golpeada por los hechos y su seguridad territorial expuesta. Por un lado, a nivel internacional, Sánchez ha recibido algo más que quejas de sus socios europeos. Liderados por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, 22 estados europeos exigieron una estrategia común para reforzar las fronteras exteriores y combatir la inmigración irregular, criticando la gestión española del espacio Schengen. Culpaban a Sánchez de haber atraído la oleada de migración con sus políticas de regularización. Italia llevó las palabras a los hechos y desde el sábado ha impuesto controles especiales a los llegados desde España. La Unión Europea se sumerge este martes en un profundo debate sobre la gestión de la migración, con posturas enfrentadas y el Gobierno de Sánchez quejándose por la falta de apoyo recibido. Fuera de la UE, políticos y destacadas figuras de Estados Unidos e Israel llegaron a poner en duda la soberanía española sobre las ciudades autónomas. TE PUEDE INTERESAR Opinión A nivel nacional, la oposición ataca al Gobierno por lo que califica de mala gestión, mientras movimientos de extrema derecha generan discordia en las calles de la ciudad. A todo esto, los ceutíes sufren en paralelo la inseguridad vivida por la saturación de llegadas en los primeros días, la escasez de recursos y ahora, las sospechas de que entre algunos de los migrantes que cruzaron y que aún no han regresado haya criminales o yihadistas. Mientras la Guardia Civil y la Policía Nacional se dedica a rastrear por las calles de Ceuta al 10% de migrantes que permanecen en la ciudad y el orden se restablece en las calles, al otro lado de la valla, los migrantes que protagonizan la crisis ven cómo sus esperanzas de encontrar una vida mejor se rompen a golpe de porrazo. Queda aclarar quién les vendió una falsa promesa que a algunos les costó la vida. El momento queda grabado en vídeo: un agente de las 'Fuerzas Auxiliares' de Marruecos, un grupo paramilitar bajo el Ministerio del Interior y desplegado en la frontera de Ceuta, lanza una roca de gran tamaño contra un joven que intenta cruzar el risco que separa la ciudad autónoma del lado marroquí. El pedrusco impacta contra el joven, pero el agente repite la agresión hasta en tres ocasiones más.