NoticiaDesde el pasado 30 de julio se desconoce su paradero y aún no hay muestras de supervivencia.Sandra Elizabeth Mallama, esposa del patrullero Álvaro Jair Pístala Garrido, clama por su pronta liberación. Foto: Particular03.08.2026 11:22 Actualizado: 03.08.2026 11:22
Los últimos cuatro días para Sandra Elizabeth Mallama han sido una eternidad. Desde que conoció la noticia sobre el secuestro de su esposo, el patrullero de la Policía Nacional Álvaro Jair Pístala Garrido, no ha parado de clamar a sus captores por todos los medios posibles para que lo liberen sano y salvo.El calvario comenzó la tarde del pasado jueves 30 de julio, cuando se enteró de que el uniformado había sido privado de la libertad —al parecer por un grupo armado ilegal— mientras se movilizaba en un vehículo de transporte público por una vía destapada que comunica a Pasto con el municipio de Policarpa. Desde ese momento, la vida de Sandra cambió de forma drástica; ahora su único anhelo es volver a ver con vida al padre de su hija, de solo 9 años.Hay preocupación en Nariño por el secuestro de Jaír Pístala, en plena cordillera nariñense. Foto:ParticularSe sabe que el patrullero fue interceptado cuando llegaba a la cabecera municipal de Policarpa, localidad donde presta sus servicios a la institución, tras haber viajado a la capital de Nariño para asistir a una cita médica con el correspondiente permiso de sus superiores."Solicito a todas las entidades humanitarias que me ayuden para saber de él. Hasta el momento no sabemos quién lo tiene, dónde está ni cómo se encuentra", expresó la angustiada mujer. LEA TAMBIÉN Con la voz entrecortada, Sandra relató la profunda tristeza que embarga a su pequeña hija Samara desde el momento en que se despidió de su padre en su vivienda, ubicada en la ciudad fronteriza de Ipiales, al sur del departamento."Samara no para de preguntar por su papá. Les ruego a estas personas, de todo corazón, que me ayuden a saber de él. Es una persona muy buena que trabaja por su comunidad", manifestó.Asimismo, destacó que en Policarpa el uniformado es reconocido por liderar obras sociales en favor de los adultos mayores, adolescentes y niños.Respecto al acompañamiento institucional, la mujer comentó que no ha recibido información concreta sobre el paradero de su esposo: solo le han pedido paciencia mientras se aplican los protocolos correspondientes para este tipo de casos.Crece la incertidumbre por el paradero del uniformado. Foto:ParticularNo registraba amenazas"Él no tenía amenazas; únicamente regresaba a su lugar de trabajo tras cumplir una cita médica en Pasto, nada más", enfatizó Sandra.Con el dolor de quien no ha logrado dormir ni alimentarse bien desde el momento de la captura, la esposa reiteró su angustioso llamado a los captores para que le respeten la vida al uniformado."Les ruego que se pongan la mano en el corazón y me ayuden a saber de él, que no le hagan daño. Les pido que me envíen una prueba de supervivencia. Su hija Samara lo está esperando. Por favor, ayúdenme", concluyó. LEA TAMBIÉN La madre clama por el regreso de su hijoPor su parte, Cecilia Garrido, madre del patrullero, suplicó a la organización que lo mantiene en cautiverio que lo libere a la mayor brevedad."Él nos hace mucha falta. Para mí es mi esposo, mi hijo, mi todo... Por favor, no me le hagan daño, díganos si está bien y cómo lo tienen. Devuélvanme a mi hijo", sostuvo la afligida mujer.Garrido recordó que su hijo nació en el municipio nariñense de Ricaurte y proviene de un hogar humilde que ha luchado con esfuerzo para salir adelante. Tras realizar sus estudios de primaria y secundaria en Ipiales —mientras ella trabajaba en un restaurante para costear su educación—, el joven ingresó a la Policía Nacional, institución a la que está vinculado desde hace 12 años.La vocación de servicio es una constante en el núcleo familiar, pues varios parientes de Cecilia —entre ellos un hermano y varios primos— también han vestido el uniforme de la institución."Les pido por favor que me devuelvan a mi hijo. Él no es una persona mala; al contrario, siempre ha destacado por sus buenas acciones con la primera infancia", recalcó la madre.Hasta el momento, ninguna agrupación se ha atribuido el secuestro del paatrullero. Foto:ParticularAlcaldía de Ipiales exige garantías de vidaEl alcalde de Ipiales, Amílcar Pantoja, se sumó al llamado vehemente a los captores del patrullero Pístala Garrido:"Desde la ciudad de Ipiales hacemos un llamado al respeto por la vida, especialmente la del patrullero Álvaro Jair Pístala. Todos los ipialeños solicitamos que se respete la integridad de este policía que le sirve a la patria y al país".El mandatario local instó a activar los protocolos del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y solicitó de manera especial la intermediación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para lograr una pronta respuesta.Asimismo, pidió a la Iglesia católica conformar una comisión humanitaria que se traslade hasta el territorio para entablar contacto con el grupo armado responsable y verificar el estado del uniformado."Oramos y le pedimos a Dios que esta guerra cese, pues estas son las dolorosas consecuencias de un conflicto que sigue vigente en el departamento de Nariño", puntualizó el alcalde.Mauricio de la RosaEspecial para EL TIEMPOPasto Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







