NoticiaAlgunos ya completan más de un año en cautiverio, mientras tanto las familias piden al Gobierno acciones tras conocerse nuevas pruebas de vida.Familiares de secuestrados llegaron a Bogotá de varias partes del país. Foto: Natalia Peláez18.07.2026 08:01 Actualizado: 18.07.2026 08:01
"Queremos libertad, libérenlos ya". Es el grito que se repite una y otra vez frente al hotel Hyatt, en el norte de Bogotá. A pocos metros, congresistas sostienen reuniones previas a la instalación del nuevo periodo legislativo. Del otro lado de la calle, nueve familias de uniformados y funcionarios del Estado secuestrados levantan fotografías de sus hijos, esposos y padres con la esperanza de que alguien las mire.Llegaron desde Caquetá, Cauca, Arauca, Córdoba y Cesar. Algunos viajaron durante más de 14 horas para recordar una realidad que, aseguran, el país ha ido olvidando. Aún hay siete uniformados y dos funcionarios de la Fiscalía secuestrados por grupos armados ilegales.Cinco permanecen en manos de las disidencias de las Farc. Los otros dos, agentes de protección de la Fiscalía General de la Nación, continúan secuestrados por el Eln. La mayoría son jóvenes que apenas comenzaban su vida adulta. Cinco de ellos tenían entre 21 y 24 años cuando fueron privados de la libertad.La fecha tampoco es casual. En vísperas del 20 de Julio, cuando Colombia vuelve su mirada hacia las Fuerzas Militares, estas familias quieren recordar que aún hay hombres que no han podido regresar a casa y cuyos nombres, dicen, poco a poco han desaparecido de la conversación pública. "Lo más duro no ha sido solamente el secuestro; ha sido sentirnos olvidados", coinciden varios familiares.Policías y militares secuestrados Foto:CORTESÍAAdemás del cautiverio, denuncian la indiferencia con la que aseguran han tenido que convivir durante estos meses. Dicen que las gestiones del Gobierno no han sido suficientes y que, con el paso del tiempo, incluso el resto del país dejó de hablar de sus familiares.Con esa sensación llegaron este viernes a Bogotá. En esa lucha han encontrado apoyo en organizaciones como Voces del Secuestro y Los Hijos de los Héroes. La primera nació del legado del periodista Herbin Hoyos, quien durante más de dos décadas convirtió su programa radial en un puente entre los secuestrados y sus familias.Cinco militares y dos policías en manos de las disidencias de 'Mordisco'Jeison Javier García Rodríguez y Brayan Stiven Ruiz Toro, de 22 y 24 años, son soldados profesionales. El 26 de agosto de 2025 se encontraban en las selvas de Nariño desarrollando operaciones militares contra las disidencias de las Farc, al mando de alias Iván Mordisco, cuando fueron secuestrados por integrantes de ese grupo armado.Carolina Toro, madre de Brayan Stiven Ruiz, se ha convertido en una de las voces más visibles entre las familias de los secuestrados. Viajó más de 14 horas desde Florencia (Caquetá) hasta Bogotá junto a sus otros tres hijos para pedir por la liberación del soldado. Entre lágrimas resume cómo han sido estos casi once meses de cautiverio: "Lloro todos los días".Ese mismo 26 de agosto, pero en el Cauca, el soldado Juan David Buitrón Caicedo, quien apenas llevaba un año en el Ejército, fue secuestrado cuando hombres armados irrumpieron en la vivienda donde se encontraba con su familia. Hasta Bogotá llegaron su madre, Lucely Caicedo, y sus hermanas, quienes lo recuerdan como un joven amoroso y esperan que su mensaje llegue tanto al Gobierno Nacional como a quienes lo mantienen en cautiverio. "Son vidas que están luchando y que quieren volver a casa", dice Lucely Caicedo.Cinco soldados siguen secuestrados por los grupos armados en Cauca y Nariño. Foto:Ejército NacionalYuri Guachetá, madre del soldado Jamerson Adrián Guachetá, también viajó desde el Cauca a la capital con la esperanza intacta de volver a abrazar a su hijo. Con apenas 23 años, el uniformado fue interceptado por integrantes de las disidencias cuando regresaba a su unidad militar y, desde entonces, permanece secuestrado. "En las pruebas de supervivencia ellos nos pedían que siguiéramos gestionando para que pudieran salir muy pronto. Pues aquí estamos, en Bogotá, haciendo todo lo que está en nuestras manos", afirma.El último soldado de este grupo es Víctor Hugo Yepes García, secuestrado el 14 de noviembre de 2025 durante enfrentamientos entre el Ejército y las disidencias de las Farc en el sur del Cauca. Su familia encontró en la música una forma de mantener viva la esperanza. Su padre, Hugo Yepes, le compuso una canción cuyos versos reflejan la angustia de estos meses de espera:"Libertad para mi hijo. Cada segundo que pasa sin verte, mi corazón late más fuerte por ti. Extraño tu risa y tus travesuras".Harold Luis Ricardo, patrullero de la Policía Nacional, estaba emocionado el 31 de octubre de 2025. Tenía permiso y viajaba en motocicleta desde La Plata (Huila) hacia Popayán (Cauca) para conocer a su primera hija, que acababa de nacer. Sin embargo, en el trayecto fue retenido por un grupo armado. Su madre, entre lágrimas, habla del vacío que ha dejado su ausencia. "Esperamos que pueda estar pronto con su hija, que todavía es una bebé. Que los secuestradores se pongan la mano en el corazón", dice.El patrullero José Oneidi Larrahondo Salinas también fue secuestrado cuando regresaba de visitar a su familia durante un permiso. Desde entonces, sus seres queridos esperan que pueda volver a casa.Los agentes de la Fiscalía Secuestrados Eln por Arauca Foto:Archivo ParticularPor otra parte, hijos, esposas, hermanos y madres de los agentes de protección de la Fiscalía Jesús Antonio Pacheco Oviedo y Rodrigo Antonio López Estrada viajaron desde Arauca, donde ambos fueron secuestrados el 8 de mayo de 2025 por el Eln.Emilio López tiene 16 años. Habla de su padre, Rodrigo López Estrada, con una mezcla de orgullo y nostalgia. "Es un papá maravilloso. Me ayudaba con las tareas, me llevaba al colegio y lo extraño mucho", cuenta. Su madre tampoco logra contener las lágrimas. "Todos los días pienso en él y lloro por él", dice.Angélica y Nicolás Pacheco, hijos de Jesús Antonio Pacheco Oviedo, también llegaron A Bogotá junto a su tía, Yurley Pacheco, para exigir la liberación de su padre y pedir que el Gobierno redoble los esfuerzos para lograr su regreso.Al finalizar la jornada, las familias se unieron en un solo mensaje: "Que el país nos voltee a ver y que el Gobierno nos escuche".Natalia Peláez SabogalEscuela de Periodismo Multimedia EL TIEMPORedacción JusticiaConozca más noticias de Justicia: LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









