La declaratoria de alerta naranja emitida por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) cambió el escenario para veintidós cantones de Manabí.La medida deja atrás la fase de observación y obliga a los municipios a pasar a una etapa de preparación activa frente a un fenómeno del Niño.La resolución ubica a Manabí como la segunda provincia con mayor cantidad de cantones priorizados en el país, solo detrás de Guayas.PublicidadAllí se indica que los registros muestran que el territorio manabita concentra una alta recurrencia de inundaciones, deslizamientos y daños a infraestructura cuando se presentan episodios intensos del Niño.Los modelos climáticos citados por la resolución proyectan un 81 % de probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de este año y que sus efectos se prolonguen hasta los primeros meses de 2027.Fenómeno del Niño: por qué Ecuador declaró en alerta naranja a poblaciones bajo los 1.500 metrosMontecristi apuesta por la prevención antes que la emergenciaEn Montecristi, el plan de contingencia ya fue entregado a la SNGR y se convirtió en la hoja de ruta para enfrentar los próximos meses.PublicidadPublicidadLa directora de Gestión Ambiental del Municipio, Estefanía Alarcón, explica que el diagnóstico permitió identificar alrededor de 22.450 personas y 6.040 viviendas ubicadas en sectores con potencial afectación por inundaciones y deslizamientos.Esa información sirvió para priorizar las intervenciones que ejecutará el cabildo en caso de que las lluvias se intensifiquen.Según Alarcón, el 88 % del plan corresponde a acciones de prevención y mitigación, mientras que el 12 % restante se destina a la respuesta y recuperación.En total, el documento contempla 33 acciones prioritarias, entre ellas la limpieza y el desazolve de quebradas, la intervención de puntos críticos y la coordinación con instituciones nacionales y provinciales.Uno de los trabajos más importantes se desarrolla sobre la red hídrica del cantón.El Municipio identificó 30 quebradas prioritarias, que representan cerca de 47 kilómetros de cauces susceptibles de obstrucciones.PublicidadHasta el momento, ya se han intervenido alrededor de 10 kilómetros, con el objetivo de aumentar la capacidad para evacuar el agua durante lluvias intensas y reducir el riesgo de desbordamientos.Más de $ 1,6 millones para enfrentar el fenómenoLa preparación también tiene un respaldo presupuestario.Alarcón señaló que el Municipio de Montecristi destinó $ 1,63 millones para ejecutar las acciones previstas en el plan de contingencia, una cifra que permitirá financiar trabajos preventivos, adecuar alojamientos temporales y atender una eventual emergencia.De Chone a Manta: las zonas de Manabí con mayor historial de desastre y que están bajo la mira ante el NiñoEl plan también contempla coordinación interinstitucional.La funcionaria contó que, mientras el Ministerio de Transporte y Obras Públicas interviene en los drenajes asociados a la red vial estatal, la Prefectura de Manabí trabaja en la identificación de quebradas rurales que requieren maquinaria pesada. Paralelamente, la SNGR capacita al personal municipal para administrar alojamientos temporales y evaluar daños durante una eventual emergencia.El plan identifica diez escenarios de riesgo en Montecristi, entre ellos el desbordamiento de quebradas, inundaciones por alcantarillas obstruidas, acumulación de agua en zonas bajas, deslizamientos de tierra y aluviones.Las autoridades recuerdan que durante el fenómeno del Niño de 1997-1998 se registraron deslizamientos en las faldas del cerro Montecristi, donde incluso fue necesario reubicar viviendas afectadas.Ese antecedente mantiene a las zonas altas y a las quebradas urbanas entre los puntos de mayor vigilancia para este nuevo periodo lluvioso.En Montecristi, además, el plan incorpora la adecuación de 16 alojamientos temporales, con capacidad para recibir 417 familias, mientras continúan las mejoras en baterías sanitarias, duchas y otros servicios básicos antes de que sea necesario utilizarlos.Manta pone el foco en las zonas de mayor riesgoEn Manta, la planificación también pasó de la fase técnica a la operativa.La declaratoria de alerta naranja aceleró la ejecución del plan de acción que el Municipio presentó a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) y que actualmente se encuentra en proceso de ajustes tras la evaluación realizada por la entidad.El director de Ambiente, Riesgos y Fauna Urbana, Javier Alonso Salcedo, explicó que el documento obtuvo una calificación del 56 %, lo que ubica al cantón en un nivel medio de preparación. Sin embargo, aseguró que el equipo técnico ya trabaja en las observaciones formuladas por la SNGR, principalmente en los componentes de prevención y respuesta.El funcionario sostiene que la declaratoria no tomó por sorpresa al Municipio.Desde hace dos meses, los informes del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) y los organismos internacionales advertían sobre el desarrollo progresivo del fenómeno, por lo que el cabildo comenzó a coordinar acciones con las distintas dependencias municipales antes de que la alerta cambiara de amarilla a naranja.Llueve fuerte en la Costa: ¿señales de un fenómeno de El Niño?Más de 4.000 viviendas ya fueron identificadasUno de los principales avances del plan de contingencia consiste en la identificación de las familias que podrían resultar afectadas por lluvias intensas.El Municipio levantó un registro de más de 4.000 viviendas ubicadas en sectores considerados de alto riesgo, tanto en la zona urbana como en las parroquias rurales.En las próximas semanas, brigadas municipales recorrerán esos barrios para entregar notificaciones casa por casa e informar a los habitantes sobre los peligros identificados y las acciones que deberán tomar en caso de una evacuación.Las notificaciones incluirán información sobre rutas de evacuación, puntos seguros y recomendaciones para que cada familia identifique previamente un lugar donde pueda permanecer temporalmente si pierde su vivienda durante una emergencia.Los sectores que más preocupanLos técnicos municipales identificaron dos amenazas que concentran la mayor parte del riesgo en Manta.La primera corresponde a los movimientos en masa, que incluyen deslizamientos, flujos de lodo y arrastre de material sobre vías y viviendas asentadas en laderas.La segunda son las inundaciones, especialmente en sectores donde existen antecedentes de desbordamientos de ríos o deficiencias en los sistemas de drenaje.Otro de los temas prioritarios para el Municipio es el mantenimiento de los cauces.Salcedo señaló que la administración mantiene conversaciones con la Prefectura de Manabí para suscribir un convenio que permita intervenir en los ríos y acelerar las labores de limpieza y desazolve antes del invierno. 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