No será el Bernabéu ni el Metropolitano. Tampoco Leganés o Getafe. El Rayo Vallecano saldrá de la Comunidad de Madrid y se desplazará hasta el estadio El Plantío, del Burgos Club de Fútbol, para jugar sus partidos como local. Un viaje de unos 243 kilómetros, los que separan ese punto del Estadio de Vallecas, mientras en su casa habitual se desarrollan las obras urgentes por las que el Gobierno autonómico ha extinguido la concesión a la entidad franjirroja.

Durante ese tiempo, de “dos a seis meses” según la Consejería de Cultura y Deporte, la plantilla y la afición tendrán que cubrir un importante trayecto también cuando juegen en casa. Así será durante una cantidad de partidos que oscilará entre tres y diez, si se cumplen los plazos marcados por el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso. Desde el club que preside Raúl Martín Presa no han informado por el momento de que se vaya a cubrir los gastos de la hinchada que decida movilizarse hasta la capital burgalesa. Tampoco a rebajar o devolver los abonos expedidos antes o después de que se conociera la clausura urgente de su campo habitual.

El traslado a El Plantío se iniciará con el Rayo-Alavés del jueves 20 de agosto, en la segunda jornada de la competición regular. Llega después de que el Rayo sondeara, sin éxito, otras alternativas en Madrid. Los conciertos en el Metropolitano, la concatenación de encuentros como local del Real Madrid en el Bernabéu durante las primeras jornadas y las obras en el Coliseum de Getafe han descartado esas opciones. La que partía como favorita, el Estadio de Butarque en Leganés (donde ya disputaron un partido como locales ante el Oviedo la pasada temporada por el deplorable estado del césped), tampoco ha prosperado por falta de acuerdo entre las partes. Según informa el diario Marca, “las elevadas pretensiones del Leganés descartaron este estadio”. Otros campos regionales, como los de Alcorcón o Fuenlabrada, no cumplen las condiciones técnicas o de aforo que requiere La Liga.