Por María M.Mur |
Santiago de Chile (EFE).- La carrera para suceder a António Guterres al frente de la ONU a partir de 2027 ha entrado en una etapa decisiva y México, Brasil y un grupo articulado de excancilleres apuran las gestiones para empujar la candidatura de la expresidenta chilena Michelle Bachelet, ante el inédito portazo del Gobierno de su país.
En los últimos meses, la dos veces mandataria de Chile (2006-2010 y 2014-2018) se ha recorrido el mundo para reunirse con autoridades de casi todos los países miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El único que se le resiste, hasta ahora, es Estados Unidos.
Aunque la elección final es terminando el año, esta semana se celebró la primera votación informal no vinculante entre los 15 miembros del órgano, un sondeo en el que la costarricense Rebeca Grynspan, la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y el argentino Rafael Grossi fueron los más respaldados.
Bachelet, exdirectora de ONU Mujeres y ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quedó cuarta y recibió cinco votos en contra, solo superada por el senegalés Macky Sall, que acumuló siete.










