El martes 2, cuando Michelle Bachelet llegó a Beijing, tenía claro que no podría reunirse con el Presidente Xi Jiping. Poco antes, las autoridades chinas habían ratificado que no harían distinciones entre los cuatro candidatos que hasta ahora corren a la Secretaría General de las Naciones Unidas, por lo que sólo sería recibida a nivel de canciller.Las gestiones se extendieron hasta último momento y en ellas se involucró el canciller brasileño Mauro Vieira, quien se juntó con Bachelet en París el lunes 1 para coordinar aspectos de esa visita. Para entonces, en el equipo de campaña de la expresidenta chilena -que lideran las cancillerías de Brasil y México, con el apoyo desde Chile de un grupo de excancilleres y exsubsecretarios de Relaciones Exteriores- ya estaba resignado a la idea de que, en esta ocasión, lo único que podrían obtener era la fotografía de la exmandataria chilena junto a Wuang Yi, el poderoso jefe de la diplomacia china desde enero de 2023. Por lo mismo, la sorpresa fue máxima cuando, tras haber llegado a la capital china, les avisaron que debía presentarse en la tarde del miércoles 3 en el Edificio Zhongnanhai Oeste, ubicado a un costado de la Ciudad Prohibida. Allí la estaría esperando el vicepresidente de China, Han Zheng. Para el jueves 4, en tanto, quedó la bilateral de la exmandataria chilena con el canciller Yi.“Esta es, sin duda, una señal política muy potente de parte del gobierno chino en favor de Bachelet”, recalca el exembajador de Chile en China Jorge Heine. Los otros candidatos a suceder al portugués António Guterres en la Secretaría General de la ONU no han tenido un trato similar.Casi un mes atrás, el 7 de mayo, la costarricense Rebeca Grynspan dio a conocer su visión sobre el futuro de la ONU a las autoridades chinas. Pero lo hizo en condiciones muy distintas. No habló con el número dos del gobierno chino, ni con el canciller Yi. Grynspan se juntó a un nivel mucho más bajo, con el viceministro de Relaciones Exteriores responsable de la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Chen Xiaodong.La ecuatoriana María Fernanda Espinoza, quien postula a la ONU con el respaldo de Antigua y Barbuda, no se ha vuelto a reunir con el canciller chino desde el 2019. Tampoco registra contactos recientes con otras autoridades de Beijing. Lo mismo que el expresidente senegalés Macky Sall, quien fue presentado como candidato por Burundi sin concitar el apoyo del resto de los países de la Unión Africana. La última vez que Sall y el presidente chino estuvieron juntos fue en febrero de 2023, cuando ni siquiera pensaba en la carrera por la ONU.En el último tiempo, el único de los contendores de Bachelet que ha tenido encuentros al más alto nivel con la cúpula política china, comparables con los de la expresidenta chilena, ha sido el argentino Rafael Grossi. El transandino estuvo en Beijing el 26 de marzo pasado, ocasión en la que se juntó con el Presidente Xi y con el canciller Yi. Sin embargo, ambos encuentros fueron en su calidad de director de la Agencia de Energía Atómica de la ONU, cargo que se ha negado a dejar, pese a estar en campaña.(260604) -- BEIJING, 4 junio, 2026 (Xinhua) -- El ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, también miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China, se reúne con Michelle Bachelet, candidata al cargo de secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y expresidenta de Chile, en Beijing, capital de China, el 4 de junio de 2026. (Xinhua/Yue Yuewei) (jg) (ah) (ce)